Mi querido gato, con quien compartí más de una década llena de experiencias, tenía un poco de turco, una raza conocida por gustarle el agua. Aun así, pocas veces necesité tanta valentía como cuando cerré la puerta de la ducha para bañarlo con un champú especial para dermatitis recetado por el veterinario.
Al final, todos salimos ilesos. Gran parte del mérito fue de mi gato, que tenía un carácter excepcional para ser un felino, y de la confianza que teníamos, que le permitía dejarse cuidar sin problemas. Además, aunque no disfrutaba del baño, no odiaba el agua con la intensidad que suelen hacerlo otros gatos.
Aun así, me alegré de no tener que bañarlo regularmente, ya que los veterinarios coinciden en que no es necesario para los gatos. A diferencia de los perros, los gatos se acicalan a diario y mantienen su piel y pelaje limpios por sí mismos. Además, el estrés del baño puede afectar su salud.
Claro que hay excepciones, como ciertas enfermedades que requieren limpiezas especiales o productos medicinales, o si el gato se ensucia mucho con algo que no quieres que se lama. Mi segundo baño gatuno fue por un descuido con la puerta abierta y un gato cubierto de grasa y aceite en el sótano. Por suerte, era el mismo gato, así que tampoco fue un desastre.
Así que puedes saltarte el baño de tu gato, pero si alguna vez es necesario, prepárate bien para que sea lo menos estresante posible para todos.

Cómo bañar a tu gato (si es absolutamente necesario)
Prepara todo lo que necesitas para el baño. Ten a mano:
- champú recomendado especialmente para gatos (lo encuentras en clínicas veterinarias)
- una toallita
- un vaso para verter el agua
- una toalla limpia y seca
- Antes del baño, cepilla bien a tu gato para eliminar nudos y pelo suelto.
- Llena el lavabo o la bañera con unos centímetros de agua tibia. Baña a tu gato sumergiéndolo suavemente y humedeciendo su cuerpo con la toallita o el vaso.
- Evita que el agua entre en sus ojos, nariz y oídos.
- Para limpiar la cara, usa la toallita. También puedes usarla o un cepillo suave para aplicar el champú con cuidado.
- Enjuaga bien el champú y envuelve al gato en una toalla. Presiona suavemente para absorber el agua. Luego, puedes cepillar su pelaje para acelerar el secado.
- No es necesario usar secador; incluso los gatos de pelo largo se secan en pocas horas. Solo asegúrate de que no estén en un lugar frío o con corrientes de aire mientras se secan.











