¿Pero qué es lo que esperan de ti y no de tu pareja?
No puedes ganar
Esperan que críes a tus hijos como si no trabajaras y trabajes como si no tuvieras hijos.
El cuerpo
Que nuestro cuerpo se recupere igual de rápido al estado previo al parto que esa increíble —y genéticamente afortunada— supermodelo que cinco minutos después de dar a luz ya desfilaba en Victoria’s Secret. Mientras tanto, celebramos y aceptamos el cuerpo del papá.
Bien alimentada
Una cena casera todas las noches para la familia, incluso cuando llevo al niño a entrenar después del trabajo. Cuando le dije a mi suegra que me parecía irreal, me sugirió “preparar la comida los domingos y congelarla”. Le expliqué que no me cabe, porque ese es mi tiempo para descansar, y descansar para mí significa lavar, tender y planchar.

Las mañanas
Una colega soltera me dijo orgullosa en la pausa del almuerzo que no hay excusa para no hacer deporte, porque:
todos tenemos 24 horas al día y siempre se puede madrugar más.
Me imaginé qué pasaría si yo —que me acuesto a medianoche y me levanto a las seis para darles el desayuno a los niños— me levantara a las cuatro para ir a pilates al amanecer… Le dije que tenía razón, porque quien no aguanta con cuatro horas de sueño, no vale mucho. Otra colega añadió que basta con hacer ejercicio en la sala por la noche. Claro, primero tengo que recoger toneladas de juguetes y legos, extender mi pequeña esterilla de yoga y pasar media hora explicando a los niños que mamá no está jugando a caballitos, está haciendo ejercicio.
Con buen humor y sonrisa
Con tres hijos ni siquiera tengo tiempo para morir, pero esperan que tenga el temperamento de una princesa Disney.
Sin cambios
Dos amigas me dijeron que he cambiado mucho desde que soy mamá. ¡Claro! Hay un pequeño ser que debo cuidar, mi cuerpo cambió, mi mente se reprogramó, y disculpen que no siga siendo la misma.

Impecable
Que la casa luzca como en las fotos de una revista de decoración, porque tengo todo el día para limpiar, ya que “solo estoy en casa con el niño”. Que a las cuatro de la tarde siga en pijama porque no tuve tiempo de arreglarme, a nadie le importa.
Organización del tiempo
Cuando nació mi segundo hijo, le comenté a mi suegra que me estaba afectando la falta de sueño. Mi suegro sabiamente me dijo que durmiera cuando el bebé duerme. Le pregunté si entonces debería cocinar cuando el bebé come y lavar cuando el bebé lava. O si él vendría todos los días a cuidar a mi otro hijo, ¿o también debería dormir cuando yo y el bebé dormimos? No obtuve respuesta.
La fiesta
Había estado en casa con mi bebé una semana, sin saber dónde tenía la cabeza. Por las noches no dormía más de tres horas, a veces lloraba de cansancio y me sentía como un zombi. En ese tiempo, mi esposo arregló con mis suegros que vinieran el sábado a ver al niño y preguntó qué les iba a cocinar. Pensé que no escuchaba bien. Le dije que ellos cocinaran lo que quisieran, pero yo no saldría del dormitorio porque iba a dormir mientras ellos cuidaban al bebé. El sábado llegaron mis suegros con una olla de comida y mi esposo me miró y preguntó: “¿No pones la mesa?”. Ni le respondí, me despedí y me fui a dormir.
Consejos útiles
La televisión no es niñera.
Lo sé, pero me da diez minutos para ordenar mis ideas y ponerme al día. “No te estreses, descansa y date tiempo para ti.” Claro, genial, iré a comprar tiempo en la fábrica de tiempo, ¡gracias por el consejo!











