En agosto los mercados y las huertas parecen estallar al mismo tiempo. Las cajas de tomates rebosan, el olor de los pimientos te recibe nada más entrar y en los puestos de fruta las estrellas de la temporada se van relevando una tras otra.
Es el momento del año en el que con el mínimo esfuerzo consigues los mejores sabores, porque el propio ingrediente sostiene el plato. Aquí tienes diez protagonistas que sería una pena dejar pasar este mes.
1. Tomate
El tomate de temporada alcanza su mejor versión justo en agosto: carnoso, dulce y a veces todavía tibio del sol cuando se recoge. Basta una pizca de sal y un buen aceite de oliva para que, con una rebanada de pan fresco, se convierta en plato principal por derecho propio.
2. Pimiento rojo y pimiento para rellenar
En estas semanas el pimiento carnoso está en su punto más barato y sabroso. Es la base perfecta de los clásicos pimientos rellenos, pero también funciona de maravilla crudo, con hummus o con queso fresco. Asado a la brasa y pelado, adquiere un sabor especialmente intenso y ligeramente ahumado.
3. Calabacín
La temporada del calabacín toca techo precisamente en agosto, cuando en las huertas casi no puedes ni caminar de tanto que hay. Es un ingrediente agradecido a la parrilla, en pastel salado o en un sencillo gratinado, y además resulta un plato de verano ligero que no apelmaza las comidas de los días de calor.
4. Berenjena
La berenjena está ahora en su punto menos amargo y con la carne más tierna, lo que la hace ideal para recetas de inspiración griega y balcánica como la musaka o las cremas de berenjena. Asada entera al horno y luego vaciada con una cuchara, se convierte por sí sola en una sencilla crema de sabor ahumado.
5. Maíz dulce
El maíz dulce de agosto sigue crujiente y con el grano lleno de azúcar, y sabe mejor en los días posteriores a la cosecha. Dorado a la parrilla, con un poco de lima y chile en polvo, trae ese aire de comida callejera al jardín del fin de semana.
6. Judías verdes
Las judías verdes están ahora en su estado menos fibroso y más rápido de ablandar, así que este es el momento en que menos tiempo tardan en prepararse. Frías, con un aliño de aceite de oliva y limón, o calientes sobre una base de ajo y tomate, siempre quedan bien.
7. Melocotón
El melocotón es más aromático que nunca en agosto, y la pulpa se separa de la piel casi sola. Es perfecto en ensaladas, a la parrilla o simplemente al natural, y las variedades de hueso suelto son ahora las más fáciles de manejar.
8. Ciruela
La ciruela empieza a madurar de verdad en la segunda mitad del mes, cuando su pulpa está más dulce y el hueso se desprende con más facilidad. Es un capricho estupendo al natural, pero también es el mejor momento para una mermelada o una tarta de ciruela rápida.
9. Melón
El aroma del melón avisa desde lejos de cuándo ha alcanzado su punto perfecto de madurez, y eso ocurre normalmente en agosto. Con jamón serrano y un poco de pimienta, se convierte en un aperitivo clásico y, aun así, siempre con aire de fiesta.
10. Mora
Hacia el final de la temporada, en agosto aparecen las moras frescas, tanto silvestres como cultivadas, con su sabor oscuro entre ácido y dulce. Cocidas con un poco de azúcar hacen un contraste delicioso con el yogur o los copos de avena, y también aguantan bien congeladas para los meses más fríos.
¿Por qué merece la pena cocinar con ingredientes de temporada en agosto?
Porque en su mejor momento el propio ingrediente aporta el sabor, así que necesitas mucha menos elaboración para lograr un buen resultado. Además, suele estar más económico y sabroso.
¿Cuál es la forma más sencilla de disfrutar del tomate de agosto?
Con una pizca de sal y un buen aceite de oliva sobre una rebanada de pan fresco. Así, por sí solo, ya puede funcionar como plato principal.
¿Qué frutas están en su mejor momento en agosto?
El melocotón alcanza su máximo aroma, la ciruela madura de verdad en la segunda mitad del mes, el melón llega a su punto perfecto y aparecen las primeras moras frescas de final de temporada.
¿Se pueden conservar estos ingredientes para más adelante?
Sí. Las moras aguantan bien congeladas para los meses más fríos, y la ciruela es ideal para preparar mermelada cuando está en su punto más dulce.











