El otoño no es el final de la temporada de jardinería, sino el comienzo de algo nuevo. Muchas plantas perennes, bulbos, arbustos frutales y árboles agradecen enormemente ser plantados antes de que llegue el frío: así tienen tiempo de echar raíces y están listas para arrancar con fuerza en primavera.
Esta vez hemos elegido las plantas con un criterio un poco más divertido: tu mes de nacimiento decide qué deberías plantar en tu jardín este otoño. Todas las especies de esta lista tienen una ventaja real si se plantan en otoño, aunque siempre conviene tener en cuenta la variedad concreta, el tipo de suelo y el clima de tu zona.
Enero – tulipán (Tulipa)
Si naciste en enero, este otoño te toca plantar bulbos de tulipán. Los tulipanes se plantan en otoño por una buena razón: necesitan el frío del invierno para florecer con todo su esplendor en primavera. No dejes que esperen hasta marzo.
Les encanta el sol y los suelos bien drenados, así que evita los rincones húmedos y sombríos. Si quieres mezclar colores, decide la combinación antes de plantar para no llevarte sorpresas cuando florezcan.
Febrero – narciso (Narcissus)
Para los nacidos en febrero, la planta del otoño es el narciso. Sus bulbos se plantan en septiembre u octubre, y con el cuidado adecuado pueden volver a florecer año tras año sin necesidad de reemplazarlos.
El narciso prefiere lugares soleados o de semisombra con buen drenaje. Para un efecto visual más bonito en primavera, plántalos en pequeños grupos, combinados con otros bulbos. Tres tallos solitarios en un rincón no hacen justicia a esta planta.
Marzo – croco (Crocus)
Si tu cumpleaños es en marzo, tu planta es el croco. Sus bulbos se entierran en otoño y son de los primeros en anunciar la llegada de la primavera, a veces incluso mientras aún hay nieve.
Es una elección especialmente buena para jardines pequeños: queda precioso en grupos, tanto en céspedes como en arriates. El drenaje es fundamental, como con casi todos los bulbos de floración primaveral.
Abril – jacinto (Hyacinthus orientalis)
A los nacidos en abril les corresponde el jacinto, una planta que enamora tanto por sus flores como por su perfume inconfundible. Y si las condiciones son buenas, los bulbos pueden rebrotar cada temporada sin que tengas que comprar nuevos.
Planta los bulbos en otoño, en un suelo con buen drenaje. Si optas por maceta, asegúrate de que el sustrato no retenga agua: el exceso de humedad es el mayor enemigo de casi todos los bulbos.
Mayo – ajo (Allium sativum)
Los de mayo no reciben una flor, sino algo mucho más útil: ajo. Los dientes de ajo se plantan en otoño porque la planta necesita pasar por un período de frío para desarrollar correctamente la cabeza. Sin ese frío, el resultado decepciona.
El ajo es fácil de cultivar en un lugar soleado con buen drenaje, y se puede cosechar a finales de primavera o en verano del año siguiente. Una opción perfecta para quienes no quieren planificar arriates todo el año: lo plantas en otoño y en primavera solo tienes que observar cómo crece.
Junio – cebolla (Allium cepa)
¿Naciste en junio? Entonces tu turno es el de la cebolla. La ventaja de plantarla en otoño es que la planta se fortalece antes de la llegada del frío y retoma el crecimiento con energía en primavera. El buen drenaje vuelve a ser clave: si tu suelo tiende a retener agua, merece la pena mejorarlo antes de ponerse a plantar.
Julio – frambueso (Rubus idaeus)
Para los nacidos en julio, la planta del otoño es el frambueso. Se puede plantar desde septiembre, y la temporada otoñal es ideal para que los arbustos se afiancen antes del invierno. En pocos años tendrás frambuesas propias, lo cual es un trato bastante generoso.
Eso sí, el frambueso no es una planta que simplemente metes en un rincón y olvidas. Los tallos necesitan espacio y un soporte o espaldera para crecer bien. Planifícalo desde el principio y el esfuerzo valdrá la pena.
Agosto – grosellero negro (Ribes nigrum)
A los nacidos en agosto les toca el grosellero negro. Este arbusto encaja perfectamente en un huerto o en la zona frutal del jardín, y el otoño e invierno, cuando la planta está en reposo, es el momento ideal para plantarlo.
Los arbustos de frutos del bosque están entre las plantas más agradecidas para la plantación otoñal, así que con este no llegarás tarde si te pones manos a la obra en las próximas semanas.
Septiembre – grosella espinosa (Ribes uva-crispa)
Si naciste en septiembre, tu planta es la grosella espinosa. Como el grosellero negro, también puede plantarse tranquilamente en otoño y se adapta bien a jardines de distintos tamaños.
No necesita mucho espacio, por lo que es una buena opción incluso para jardines pequeños. Eso sí, si eliges variedades con espinas, mejor no plantarla justo al borde del camino por el que pasas descalzo en verano.
Octubre – fresón (Fragaria × ananassa)
Los nacidos en octubre tienen su planta perfecta en el fresón. Se puede trasplantar desde finales de verano hasta principios de otoño, y las plantas bien asentadas pueden dar fruto ya en la temporada siguiente.
Los fresones van bien en arriates, huertos elevados o macetones de buen tamaño. Les encantan los lugares soleados y cálidos, con suelo bien drenado. Y una advertencia práctica: si tienes niños o perros en casa, prepárate para que las primeras fresas maduras desaparezcan de forma misteriosa.
Noviembre – manzano (Malus domestica)
Para los nacidos en noviembre, la apuesta es el manzano. Si tienes espacio suficiente, plantar un árbol frutal deja de ser un proyecto de temporada para convertirse en una inversión a largo plazo.
Los manzanos se plantan durante su período de reposo, desde otoño hasta primavera, y la plantación otoñal es especialmente ventajosa porque el árbol puede empezar a enraizarse antes de la fase de crecimiento intensivo del año siguiente. Necesitan un suelo fértil con buen drenaje y una ubicación soleada y protegida.
A la hora de elegir el lugar, no te dejes llevar solo por la estética. Un manzano se convierte en un árbol de verdad, así que dale espacio desde el principio. Es fácil subestimarlo cuando lo compras en un pequeño contenedor.
Diciembre – peonía (Paeonia)
Los nacidos en diciembre tienen como planta la peonía. Las raíces de las peonías herbáceas se plantan a finales de otoño, para que puedan establecerse en su lugar definitivo y comenzar a desarrollarse en primavera.
La peonía prefiere un lugar soleado con suelo fértil y buen drenaje. Es una planta perenne de larga vida, no de las que cambias cada dos años porque ahora te apetece otro color. Por eso merece la pena tomarse el tiempo necesario para elegir bien su ubicación: en las condiciones adecuadas, puede quedarse en el mismo sitio durante décadas.
¿Qué plantas se pueden plantar en otoño?
Los bulbos de floración primaveral (tulipanes, narcisos, jacintos, crocos), los ajos y cebollas, los arbustos de frutos del bosque (frambueso, grosellero negro, grosella espinosa), los fresones, los árboles frutales como el manzano y las plantas perennes como la peonía son todas excelentes opciones para plantar en otoño.
¿Por qué es bueno plantar en otoño?
Muchas plantas aprovechan el otoño para echar raíces antes de que llegue el frío. Así, cuando llega la primavera, ya están bien asentadas y arrancan con mucha más energía. Algunas, como el ajo o los tulipanes, incluso necesitan ese período frío para desarrollarse correctamente.
¿Cómo sé qué planta le corresponde a mi mes de nacimiento?
Según esta guía, cada mes del año tiene asignada una planta con ventajas reales para la plantación otoñal. Desde tulipanes para enero hasta peonías para diciembre, la idea es combinar el calendario de jardinería con un criterio divertido y personal.
¿Es necesario mejorar el suelo antes de plantar en otoño?
Depende del tipo de suelo que tengas. Si tu jardín retiene mucho agua, conviene mejorar el drenaje antes de plantar, especialmente para bulbos, ajos, cebollas y fresones, que son muy sensibles al encharcamiento.











