¿Sueñas con aguas cristalinas y arena dorada, pero te frena el precio y las aglomeraciones de siempre? La buena noticia es que las playas más fotografiadas de Instagram no son las únicas que valen la pena.
Existe una tendencia que está encantando a los viajeros inteligentes: los llamados "destination dupes", esos lugares menos conocidos que ofrecen la misma belleza y el mismo ambiente que los destinos de moda, pero a una fracción del coste. Aquí tienes cuatro escapadas que enamoran sin arruinarte.
1. Ksamil, Albania
La joya de la costa albanesa, Ksamil, sorprende a todo el mundo con sus aguas de un turquesa imposible y sus playas de postal. Este pequeño pueblo costero, escondido entre las perlas del mar Jónico, presume de una belleza natural difícil de igualar.
Sigue siendo un destino relativamente desconocido, y precisamente por eso resulta tan atractivo para quienes huyen de las multitudes. Los islotes de Ksamil son perfectos para bucear y tomar el sol, mientras degustas alguna especialidad albanesa en uno de los restaurantes locales, casi siempre a precios que en España parecerían de otra época.
2. El sur de Creta, Grecia
Mientras la costa norte se lleva todas las miradas (y todos los turistas), el sur de Creta conserva su encanto auténtico. Aquí se esconden pueblos con mucha personalidad y aldeas de pescadores donde la hospitalidad griega se despliega en todo su esplendor.
Puedes recorrer el impresionante desfiladero de Imbros o dejarte hechizar por la playa de Matala, aquel antiguo paraíso hippie donde no solo la naturaleza quita el aliento, sino también la cultura local que sigue viva en cada rincón.
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3. Los lagos de Polonia
¿Buscas naturaleza de cine y descanso junto al agua sin cruzar medio mundo? La región de los lagos polacos es una apuesta segura.
Los lagos de Masuria figuran entre los paisajes más bellos de Europa. Allí puedes hacer senderismo entre bosques de pinos o remar en kayak por aguas tranquilas y silenciosas. Las aldeas tradicionales y los castillos medievales de la zona añaden un toque mágico, y en cualquier parada puedes probar las delicias de la gastronomía polaca.
4. La costa norte de España
España no es solo sol del sur y arena mediterránea: sus costas atlánticas del norte guardan una belleza que quita el hipo. Las montañas verdes de Galicia y el País Vasco forman un contraste espectacular con el azul intenso del océano.
La cultura milenaria de Santiago de Compostela o las maravillas gastronómicas de San Sebastián son un auténtico regalo para el viajero. Y con sus olas y su viento constante, esta región se ha convertido también en un paraíso para los surfistas.
¿Qué es un "destination dupe"?
Es un destino menos conocido que ofrece la misma belleza y ambiente que un lugar de moda, pero con menos turistas y a un precio mucho más asequible.
¿Son estos destinos más baratos que las playas famosas?
Sí. Al ser lugares menos masificados, tanto la comida como el alojamiento suelen tener precios mucho más amables que en las playas más populares y fotografiadas.
¿Cuál de estos destinos es mejor si quiero evitar las multitudes?
Ksamil en Albania y el sur de Creta son ideales, ya que siguen siendo relativamente desconocidos frente a las zonas turísticas más saturadas.
¿Hay opciones para quienes no quieren viajar lejos?
Sí. La región de los lagos de Polonia y la costa norte de España son perfectas para disfrutar de naturaleza y agua sin desplazamientos muy largos.











