Las investigaciones más recientes no dejan dudas. Un estudio internacional (International Journal of Cancer, 2025) confirmó lo que ya sospechábamos: más del 80% de los casos de melanoma, la forma más grave de cáncer de piel, son causados por la radiación UV. En otras palabras, ese sol que tanto disfrutamos puede dañarnos silenciosa pero seguramente si no tomamos precauciones.
Yo nunca tuve la piel muy clara y siempre me bronceaba fácil y parejo, así que durante mucho tiempo pensé que los “peligros del sol” no me aplicaban. De joven buscaba el sol para ponerme “doradita” rápido, y creo que no soy la única de mi generación que no llevaba protector solar en el bolso desde el principio.
Pero en mis treinta años empecé a notar más pecas y lunares nuevos, y sospecho que con el tiempo no disminuirán. Voy regularmente a chequeos dermatológicos y siempre estoy atenta a cualquier cambio en mi piel. No soy de preocuparme en exceso, pero en este tema no juego: ¡lo que podamos hacer por nosotros, hagámoslo!
El melanoma ya no es una enfermedad rara
Según el último informe de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), en 2022 se diagnosticaron más de 330 000 casos nuevos de melanoma en todo el mundo y casi 60 000 personas fallecieron por esta enfermedad. Lo más alarmante: el 83% de los casos están relacionados con la radiación UV, principalmente la luz solar. Esto es especialmente preocupante en regiones con población de piel clara, como Europa del Norte, Norteamérica, Australia y Nueva Zelanda, donde más del 95% de los melanomas se deben al sol.

No basta con cuidarse solo en la playa
Muchos aún creen que solo el bronceado en vacaciones es peligroso, pero la verdad es que recibimos radiación UV todos los días: caminando, conduciendo o incluso sentados en la terraza de un café. Y las nubes no nos protegen: los rayos UV las atraviesan.
Un dato interesante es que el melanoma es un poco más común en hombres: en 2022, el 57% de los casos relacionados con UV fueron en ellos. Además, los hombres mayores están en mayor riesgo, probablemente porque usan menos protector solar y visitan menos al dermatólogo, subestimando la situación. Por eso es vital que no solo nos cuidemos nosotras, sino que también recordemos a nuestros seres queridos la importancia de protegerse, especialmente a los niños.
La prevención podría ser sencilla, pero muchos la pasan por alto
Lo más triste es que la mayoría de los melanomas se podrían evitar. En Australia, donde llevan décadas con campañas intensas como el famoso programa SunSmart, se estima que en 15 años salvaron más de 1000 vidas y previnieron más de 100 000 casos de cáncer de piel.
Para protegernos mejor, podemos adoptar hábitos simples como:
- usar protector solar todos los días, incluso en la ciudad,
- llevar sombrero y gafas de sol,
- buscar sombra en las horas centrales del día,
- realizar chequeos dermatológicos regulares,
- vigilar los lunares y manchas, sobre todo si cambian.

El bronceado no es juventud, es señal de riesgo
Una proyección reciente indica que para 2040 se podrían diagnosticar más de medio millón de casos nuevos de melanoma al año en el mundo, con cerca de 100 000 muertes. Es un aumento alarmante y un recordatorio de que muchos de estos casos podrían evitarse con un poco de cuidado.
La luz solar es parte de nuestra vida y salud, y no buscamos evitarla por completo. Pero es clave saber que nuestra piel, el órgano más grande, “recuerda” cada quemadura y cada hora sin protección. El bronceado puede ser bonito, pero la salud es mucho más hermosa.











