El primer viaje a la Luna
No es lo ideal ver la tele en Navidad en vez de compartir con la familia, pero en 1968 en Estados Unidos, muchas familias no pudieron despegarse de la pantalla ese día.
La llegada a la Luna aún estaba por venir, pero debido al rápido avance del programa espacial soviético, los estadounidenses se atrevieron: el Apollo 8, la segunda misión tripulada del programa Apollo, fue la primera en la historia en acercarse a la Luna, aunque sin planear aterrizar.
El Apollo 8 entró en órbita lunar en Navidad. Frank Borman, Jim Lovell y Bill Anders orbitaban el planeta durante 20 horas mientras transmitían en vivo varias veces, también por primera vez en la historia. Esta misión alcanzó la segunda velocidad cósmica, fue la primera en orbitar otro cuerpo celeste y la primera en salir de esa órbita.
La tripulación fue la primera en ver con sus propios ojos la cara oculta de la Luna y, al mismo tiempo, la Tierra como un planeta completo. Por eso, esta misión lidera la lista de programas espaciales con más “primeros lugares”.
Durante la noche de Navidad en órbita lunar, en una transmisión televisiva, los astronautas leyeron pasajes de la Biblia para los estadounidenses. Jim Lovell describió la vista impresionante, nunca antes vista por humanos: “Desde aquí, la Tierra es un oasis gigante en el infinito espacio…”
Un milagro navideño en la Primera Guerra Mundial
El espíritu navideño a veces llega a los lugares más inesperados. En 1914, soldados alemanes, ingleses y franceses pasaron la Nochebuena en trincheras en Bélgica, pero nadie quería disparar ese día. Según relatos, los alemanes decoraron sus trincheras con ramas de pino y velas, y comenzaron a cantar Noche de Paz.
Los ingleses reconocieron la canción y respondieron con su versión en inglés. Poco después, los soldados —sin permiso de sus mandos— salieron de las trincheras y en la “tierra de nadie” se estrecharon las manos con quienes horas antes eran enemigos.
Se regalaron cigarrillos, algo de alcohol y otros pequeños obsequios, y hasta jugaron un partido corto con un balón. Finalmente volvieron a sus trincheras, pero según algunas historias, quienes participaron en este “milagro navideño” nunca más quisieron dispararse entre ellos; si recibían orden de fuego, apuntaban al aire. Luego los soldados fueron reemplazados y la guerra volvió, pero esta historia sigue siendo un símbolo de humanidad para muchos.
La renuncia de Gorbachov
Mientras en Navidad solemos desconectar de las noticias para estar con la familia, en 1991 algo hizo que todos se sentaran frente a radios y televisores. El 25 de diciembre, Gorbachov renunció como presidente de la Unión Soviética. La hoz y el martillo fueron reemplazados por la bandera rusa y la Unión Soviética dejó de existir. Esa Navidad quedó claro que el mundo y sus poderes cambiarían para siempre, y algo totalmente nuevo comenzaba. Y así fue...
El inicio de Internet
Hoy es difícil imaginar un mundo sin internet, pero es un invento relativamente reciente. Su impacto en la humanidad da para mucho debate, pero es un hecho que cambió nuestras vidas. En Navidad de 1990, Tim Berners-Lee probó su nuevo sistema que conectaba computadoras, y la primera página web en el primer servidor web con el primer navegador web recibió su primera visita en Navidad.
Berners-Lee pasó el siguiente año viajando por el mundo, convenciendo a la gente de unirse a la red, o como decimos, “subirse a internet”. Quizá intuía que había creado algo enorme que cambiaría el mundo, pero era difícil imaginar lo rápido que revolucionaría todo.











