Llevaba meses preparando esa entrevista. Era el puesto que siempre había querido, así que no dejé nada al azar: reescribí mi currículum varias veces, anoté respuestas para cada pregunta posible y hasta practiqué delante del espejo cómo sonreír con seguridad. La conversación iba de maravilla… hasta que el que sería mi jefe se recostó en su silla y me preguntó si tenía planeado tener hijos en un futuro próximo. Por un momento pensé que había escuchado mal. Pero no.
El momento en que el tiempo se detuvo
Recuerdo que la sala enmudeció a mi alrededor. La persona de Recursos Humanos que estaba sentada junto a mi futuro jefe bajó la vista un instante y fingió tomar notas. Con eso me bastó para entender que ella también sabía que algo no estaba bien. Él, en cambio, esperaba mi respuesta con toda la naturalidad del mundo, como si fuera la pregunta más sencilla de la entrevista.
En ese momento no me puse a pensar si la pregunta era legal o no. Solo sentí que si no respondía, parecería que tenía algo que ocultar.
Dije que en ese momento no planeaba tener hijos, lo cual era cierto. Pero mientras lo decía, no podía dejar de preguntarme cómo iba a influir esa respuesta en su decisión.
Mirándolo ahora, ese era exactamente el problema: la pregunta en sí misma ya había cambiado la forma en que me iban a ver, independientemente de lo que yo respondiera.
Lo que descubrí después
Solo semanas más tarde, cuando le conté todo a una amiga que trabaja en Recursos Humanos, me enteré de que esa pregunta nunca debería haberse hecho.
En España, tanto el Estatuto de los Trabajadores como la Ley Orgánica de Igualdad prohíben preguntar sobre la planificación familiar o la maternidad en una entrevista de trabajo, ya que puede constituir discriminación directa por razón de sexo.
El empleador no tiene ningún derecho a saber si una candidata piensa tener hijos ni cuándo, porque eso forma parte de su vida privada y no puede condicionar su contratación. La ley solo admitiría una excepción si hubiera razones objetivas de seguridad laboral, algo que no aplica en absoluto a un puesto de oficina.
Mi amiga me explicó también que, en la práctica, este tipo de preguntas siguen siendo habituales, sobre todo en empresas donde son los propios directivos quienes conducen las entrevistas sin formación específica en RRHH.
Por qué no dije nada en ese momento
Sé que podría haber señalado educadamente que esa pregunta no tenía relación con mi capacidad para desempeñar el trabajo. Pero en ese instante, todos mis instintos me decían que cualquier señal de resistencia me costaría el puesto.
En una entrevista de trabajo no estás en posición de defender tus derechos. Al otro lado de la mesa hay alguien que decide tu futuro, y tú solo quieres causar una buena impresión.
Ese desequilibrio de poder es exactamente la razón por la que muchas personas, aunque sepan que una pregunta es ilegal, prefieren responderla antes que arriesgarse.
Qué haría hoy de forma diferente
Ahora sé que no tenía ninguna obligación de responder esa pregunta. Si volviera a encontrarme en esa situación, probablemente devolvería la pregunta con calma: "¿Podría explicarme por qué es relevante para este puesto?" También he aprendido que ese tipo de preguntas revelan mucho sobre la cultura de una empresa: si ya en la entrevista van por ese camino, es poco probable que las cosas mejoren una vez dentro para quienes tengan planes de formar una familia.
Al final, conseguí ese trabajo y estuve dos años allí antes de marcharme por decisión propia. Nunca supe con certeza cuánto influyó mi respuesta en su decisión. Pero desde entonces, antes de cada entrevista, me preparo no solo para responder preguntas, sino también para saber cómo reaccionar si alguien vuelve a cruzar esa línea.
Quizás esa es la lección más importante de todo esto: no solo vale la pena pensar de antemano en nuestras respuestas, sino también en dónde estamos dispuestas a fijar nuestros límites.
¿Es ilegal preguntar sobre maternidad en una entrevista de trabajo?
Sí. En España, la Ley Orgánica de Igualdad y el Estatuto de los Trabajadores protegen a las candidatas frente a preguntas sobre planes de maternidad o vida familiar, ya que pueden constituir discriminación directa por razón de sexo.
¿Estoy obligada a responder si me hacen esa pregunta?
No. No tienes ninguna obligación legal de responder preguntas que no estén relacionadas con tu capacidad para desempeñar el puesto. Puedes desviarla con educación preguntando en qué medida es relevante para el trabajo en cuestión.
¿Qué dice sobre una empresa el hecho de que hagan este tipo de preguntas?
Según la experiencia recogida en este artículo, ese tipo de preguntas suelen ser un reflejo de la cultura interna de la organización. Si ya en la entrevista se cruzan esos límites, es probable que el ambiente de trabajo no sea el más favorable para quienes planeen tener familia.
¿Por qué tanta gente responde aunque sabe que la pregunta no es apropiada?
El desequilibrio de poder en una entrevista hace que muchas personas prefieran responder antes que arriesgarse a perder el puesto. El miedo a parecer conflictiva o poco colaboradora puede más que el conocimiento de los propios derechos.











