Es impactante lo poco que saben los hombres sobre nuestra biología.
El shock
Cuando estaba embarazada, mi marido esperaba con ansias la primera ecografía porque no pudo acompañarme a la cita. Cuando le di las tres imágenes, se puso pálido y parecía que iba a desmayarse. No entendía por qué, ya que en las fotos el feto era solo un puntito, así que le pregunté qué pasaba. Resultó que pensó que íbamos a tener trillizos por las tres imágenes.
Reutilizado
Mi novio estaba convencido de que la placenta se quedaba dentro del cuerpo de la mujer después del parto. Cuando le expliqué que no, y le pregunté por qué pensaba eso, me dijo: "para que el próximo bebé también la pueda usar." (También creía que el cordón umbilical se quedaba dentro y se conectaba al siguiente bebé).
Ojalá
Después de mi tercer hijo, me ligaron las trompas, fue una decisión conjunta. Tras la operación, mi marido estaba emocionado porque ahora podríamos tener sexo cuando quisiéramos, sin “días rojos”. Tuve que desilusionarlo diciéndole que igual seguiría menstruando y se puso muy decepcionado.
Confundido
Mi novio tenía dolor en un costado. Buscó en internet y con toda seriedad me dijo que creía que tenía endometriosis. Me reí, pero al día siguiente me dijo que había pedido cita con un endocrinólogo. Cuando vi el correo de confirmación, en realidad había reservado con un neurólogo. Pensé que no estaba mal, que fuera también.

Las piedras
Le dije a mi marido que tenía cálculos renales y me respondió que las mujeres no pueden tener piedras en los riñones porque solo los hombres tienen riñones. ¿Dónde habrá estado este hombre en la clase de biología?
El buen consejo
Cuando me quejé de los cólicos menstruales, mi sobrino de 17 años me dijo que debería revisar mi próstata porque la mamá de un amigo suyo tenía ese problema.
Las vías
Trabajo en un hospital y en una fiesta conté una historia divertida sobre una chica que se había metido dos pelotas de ping-pong que nosotros tuvimos que sacar. Dos hombres en el grupo dudaban y al final preguntaron "¿por qué no pudo orinarlas?" Tuve que explicarles que las mujeres no orinan por ahí y todos quedaron sorprendidos.

Generalización
Le mostré a mi novio un brote feo en la piel y me dijo que fuera al ginecólogo . Le pregunté si no sería mejor un dermatólogo y me dijo que no, que al ginecólogo. Resultó que él pensaba que el ginecólogo es el médico general de las mujeres, al que pueden acudir con cualquier problema o enfermedad…
Querido…
Llegué a casa y mi marido, en pánico, me dijo que tenía que ir urgentemente al hospital. Le pregunté qué pasaba y me dijo que tenía la presión alta, buscó sus síntomas en internet (en inglés) y dijo que tenía “preeclampsia”, ¡algo muy serio! Gracias a Meghan Markle sabía qué era y lo tranquilicé explicándole que es una complicación que aparece después del embarazo.
Lavado
Mi ex no entendía por qué sufría tanto tiempo con una infección urinaria. Él creía que se curaba con una ducha y lavándose bien abajo.
Plaf
Mi tía habló sin tapujos sobre los síntomas de la menopausia durante la comida familiar. Mi marido preguntó si no le daba miedo que le pasara “eso del plaf en público”. No entendíamos a qué se refería y le pedí que lo explicara. Mi marido creía que durante la menopausia el útero de las mujeres se caía. “Plaf.”











