Neil Gaiman: Por suerte, la leche
Poco después del nacimiento de mi hija, me topé por casualidad con una reseña de "Por suerte, la leche" y empecé a buscarlo. Hice bien, porque se publicó en húngaro en una tirada pequeña y no es fácil de conseguir, pero logré tenerlo antes del primer cumpleaños de mi hija, y desde entonces esperaba en la estantería su momento.
En esta corta historia, el papá protagonista —que curiosamente se parece mucho a Gaiman— baja a la tienda a comprar leche para el desayuno de sus hijos, pero tarda mucho en volver. Su hijo y su hija sospechan que se detuvo a charlar, pero él les asegura que, de regreso, viajó en el tiempo en un dirigible de un estegosaurio, luchó contra vampiros, salvó el universo de unos malvados extraterrestres y, mientras tanto, cuidó todo el tiempo la botella de leche que ahora trae a casa.
El humor un poco retorcido y genial de Gaiman se siente en este libro, mi hija lo adoró, lo seguimos citando y no puedo estar más feliz de que uno de mis escritores favoritos ahora también sea uno de los preferidos de mi hija.
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Cuentos para niñas rebeldes
Más allá de que a mi hija le encantó saber que “todo lo que está en el libro pasó realmente y estas chicas son reales”, el libro aborda con sensibilidad temas delicados, desde la importancia del consentimiento hasta cómo funciona la democracia, y demostró que es posible —y necesario— hablar de esto con un niño de 5 años, adaptado a su nivel.
Aunque tengo una hija, animo también a las mamás de niños a conseguir este libro, porque creo que tanto las niñas como los niños necesitan escuchar que cualquiera puede ser un héroe.
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Imagen principal, ilustraciones: istockphoto.com











