Agosto le hace dos cosas al pelo: lo deja más seco por el sol y el cloro, y lo vuelve imprevisible con la humedad. Justo cuando menos ganas tenemos de acercar una fuente de calor al cuero cabelludo. La buena noticia es que la onda no necesita placas: necesita que el pelo se seque en una forma determinada. Si aprovechas esa ventana de humedad, el peinado se hace solo mientras tú desayunas o duermes.
La base manda más que la técnica
Ninguna trenza dará onda bonita sobre un pelo recién lavado, empapado y sin nada puesto. Sécalo con toalla de microfibra o con una camiseta de algodón hasta que deje de gotear: la humedad ideal es la de un pelo que está húmedo pero no chorreando, porque el exceso de agua alarga el secado y afloja la forma.
Después, un producto que dé memoria. Con melena fina, una espuma ligera o un gel muy diluido entre las manos; con pelo grueso o rizado, una crema de peinado y un gel encima, sellando el mechón sin frotarlo. Si tu pelo se apelmaza con casi todo, prueba con agua con un poco de gel de aloe: da fijación sin peso. Lo importante es que el producto entre antes de trenzar, no después.
Tres formas de crear la onda, según lo que quieras
Trenzas laterales para onda en zigzag. Dos trenzas de tres cabos, no muy apretadas en la raíz y con las puntas atadas con un coletero de tela. Cuanto más finas, más marcado el dibujo; dos trenzas gruesas dan una onda amplia y algo playera. Deja las últimas cuatro o cinco puntas sin trenzar si no quieres el efecto pincho al soltar.
Moños en espiral para onda redonda. Divide en dos o cuatro secciones, retuerce cada una sobre sí misma hasta formar un caracol y sujétalo con una pinza de plástico. Esta es la técnica que más parece rizador porque la onda gira, en lugar de doblarse en ángulo. Cuanto más pequeño el moño, más apretada la curva.
Diadema de tela para onda suave con volumen. Colócate una diadema elástica por encima de la cabeza y ve enrollando mechones alrededor, empezando por delante y sumando pelo a medida que avanzas hacia atrás. Es la más cómoda para dormir y la que deja un movimiento discreto, ideal si trabajas en un sitio donde no te apetece llegar con melena de festival.
Cómo soltarlo para que no parezca un peinado antiguo
Regla de oro: el pelo tiene que estar seco del todo. Si sueltas con humedad, la onda se relaja en veinte minutos y te quedas con esa forma indefinida que no es lisa ni ondulada. Comprueba las raíces y el interior de la nuca, que son lo último en secar.
Deshaz las trenzas o los caracoles con los dedos, nunca con cepillo. Después, un gesto que lo cambia todo: pon la cabeza boca abajo y sacude suavemente desde la raíz para romper el dibujo, y separa las ondas abriendo los mechones en dos. Si quedan demasiado definidas, pasa las palmas con una gota de aceite ligero por encima, solo por la superficie. Y termina con laca a media melena, no en la coronilla, si quieres movimiento y no casco.
¿Cuánto duran estas ondas con la humedad del verano?
Depende del pelo y del ambiente, pero suelen aguantar bien un día completo si el cabello se secó del todo y el producto llevaba algo de fijación. Con humedad muy alta, la onda tiende a hincharse y a perder definición hacia la tarde: ayuda recogerlo en un moño bajo suelto durante las horas de más calor y volver a soltarlo antes de salir, porque la forma se recupera con el propio calor corporal.
¿Puedo hacerme las ondas por la noche y dormir con ellas?
Sí, y de hecho es la versión más práctica en verano: la diadema y los caracoles bajos son los más cómodos para dormir, siempre con pinzas de plástico o coleteros de tela en lugar de gomas con metal. Eso sí, hazlas con el pelo húmedo pero no mojado y con tiempo suficiente para que se seque: acostarse con la melena empapada favorece que amanezca aplastada por un lado y puede dejar el cuero cabelludo húmedo demasiadas horas.










