Es común que los primogénitos crean que son más inteligentes que sus hermanos menores, ya que siempre llevan una pequeña ventaja. Son los primeros en aprender cosas nuevas y en llegar a momentos clave de la vida. Ahora, una investigación reciente confirma que no es solo cuestión de edad. Los primogénitos suelen ser realmente más inteligentes y exitosos que sus hermanos menores.
¿Por qué existen estas diferencias?
Los investigadores de la Universidad de Edimburgo y la Universidad de Sídney encontraron que los primogénitos suelen tener un coeficiente intelectual más alto, rinden mejor en la escuela y ganan más en etapas posteriores de su vida. Según ellos, esto se debe principalmente a que los padres suelen estimular más el pensamiento creativo en el primer hijo. Los hermanos menores no reciben esta misma motivación, pero no porque los mayores reciban más apoyo emocional de sus padres.
Si lo pensamos bien, no es tan sorprendente. Con el primer hijo, los padres tienen más tiempo para actividades que estimulan la mente, como leer, contar cuentos o tocar instrumentos.
Además, los expertos descubrieron que las madres tienden a fumar y/o beber más alcohol en embarazos posteriores, lo que puede afectar un poco el desarrollo intelectual de los niños. En el primer embarazo, las madres suelen ser más cuidadosas, preocupándose y prestando atención a todo. En los siguientes, suelen tomárselo con más calma, porque ya tienen experiencia.

Las diferencias persisten
Los expertos dicen que estas diferencias entre hermanos comienzan temprano y no desaparecen. Al final del primer año, los primogénitos ya se distancian de sus hermanos en desarrollo, y cuando empiezan la escuela primaria, esta brecha sigue ahí. Esto explica por qué suelen rendir mejor en la escuela, conseguir mejores trabajos y ganar más dinero.
Claro que los expertos aclaran que el estudio se basa en estadísticas y no explica las diferencias en cada familia. Muestra una tendencia común en la mayoría de las familias estudiadas. Investigaciones anteriores también lo respaldan.
Un experimento de 2010 con hermanos en Nueva York también encontró que el mayor tiene un IQ más alto.
Pero los menores también tienen esperanza: un estudio anterior mostró que suelen ser más trabajadores y dedicados en la escuela, lo que puede aumentar sus oportunidades de tener una buena carrera y alcanzar a sus hermanos mayores. Este último estudio no analizó ese aspecto.











