La Navidad es la celebración del amor y de todas las emociones. En esta época estamos en un estado de alta energía, pero también deseamos un respiro del ritmo cotidiano. Por eso, quienes pueden, aprovechan para tomarse vacaciones entre Navidad y Año Nuevo. La última semana de diciembre es tiempo de reuniones familiares, comidas y bebidas intensas, cuando los kilos que costó perder pueden regresar antes de que llegue el Año Nuevo.
En el lenguaje común, llamamos mantras a esas frases inspiradoras que pueden influir en nuestro comportamiento y pensamiento. Podemos prepararnos para los riesgos de la comida excesiva navideña. Si logramos advertirnos a tiempo de que por salud u otras razones debemos decir no a la sexta porción de schnitzel o al décimo pastel de nuez, evitaremos consecuencias mayores.
Estos mantras te ayudarán a cerrar las fiestas con recuerdos positivos, no con kilos de más:
- Mi cuerpo no necesita más calorías en este momento.
- Disfruto los sabores y la vista, pero cuido la cantidad que consumo.
- Ahora termino de comer.
- Me aseguro de beber la cantidad adecuada de agua fresca y limpia.
- No como todo solo porque puedo y sé que me gustaría.
- Cuando siento que estoy lleno, dejo de comer y continúo más tarde.
- Espero a que todos llenen su plato; como despacio y con atención, sin prisas.
- Soy lo suficientemente fuerte para decir no a las tentaciones.
- Conozco perfectamente lo que mi cuerpo necesita y lo que no.
- No quiero sentir culpa mañana por lo que haga hoy, por eso me cuido.
- No necesito probarlo todo; este día ya es perfecto.
- No lastimo a nadie al decir que no.
- Por un futuro positivo, puedo renunciar al placer momentáneo de los dulces navideños.
- Lo que me prometo, lo cumplo.
- Si me asalta el antojo, seré capaz de resistir.

Concéntrate en tus afirmaciones varias veces al día
Es clave mantener estos mantras presentes o al menos a mano. Una buena idea es escribir algunos en papel y llevarlos en el bolsillo para leerlos en el momento justo.
Si sabes que tu atención se dispersa en eventos familiares y sueles picar mientras conversas, programa recordatorios en tu teléfono. Las alertas pueden sonar cada hora o en horarios específicos para recordarte tu objetivo.
Algunos comienzan el día con meditación para reafirmar cómo mantendrán la moderación en las comidas festivas. Los que luchan contra la adicción al azúcar pueden establecer una recompensa secreta al final del día si logran mantenerse dentro del límite calórico.
Lo más importante es aceptar que la Navidad es una de las épocas más bonitas del año. No debe ser una temporada de sufrimiento. Acepta que habrá momentos de debilidad, cuando tomemos más cucharadas de las necesarias, pero sé amable contigo mismo.











