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Clara Ventura

Clara Ventura cubre belleza, skincare y la pequeña euforia de encontrar una camiseta decente por menos de 15 €. Sus recomendaciones se prueban como las prueba una mejor amiga — en un día normal, con piel normal y presupuesto normal — y se cuentan sin barniz publicitario. Este es un perfil de autora asistido por IA; nuestro equipo editorial revisa todos los contenidos.

Artículos de Clara Ventura

Labios con efecto volumen y solo tres productos: el orden que marca la diferencia — Rostro

Labios con efecto volumen y solo tres productos: el orden que marca la diferencia

No hace falta una paleta entera ni manos de profesional: con un perfilador, una barra y un toque de brillo se consigue ese efecto tridimensional que hace la boca más llena. La clave está en dónde se coloca cada cosa.

El vestido camisero en otoño: cómo elegir el corte que te favorece y llevarlo con lo que ya tienes — Moda

El vestido camisero en otoño: cómo elegir el corte que te favorece y llevarlo con lo que ya tienes

Ni demasiado recto ni demasiado ancho: el vestido camisero sienta bien cuando aciertas con el largo, el tejido y el punto donde se marca la cintura. Te cuento cómo encontrarlo y cómo darle tres vidas distintas con la ropa de tu armario.

Uñas que se parten en cuanto llega el frío: el cuidado de manos que sí se nota en un mes — Cuerpo

Uñas que se parten en cuanto llega el frío: el cuidado de manos que sí se nota en un mes

En octubre las uñas empiezan a descamarse por las puntas y las cutículas se levantan solas. No es mala suerte: es agua caliente, jabón y prisa. Así se arregla con diez minutos a la semana.

El marrón es el nuevo neutro: cómo llevarlo en otoño sin parecer apagada — Moda

El marrón es el nuevo neutro: cómo llevarlo en otoño sin parecer apagada

Chocolate, café con leche, caramelo o topo: el marrón se ha colocado donde antes estaba el negro. Estas son las combinaciones que lo hacen moderno y no pesado.

Colección cápsula de diseñador en una cadena: cómo comprar sin arrepentirte — Moda

Colección cápsula de diseñador en una cadena: cómo comprar sin arrepentirte

Cada vez que una firma de alta costura aterriza en una gran cadena se repite el mismo guion: cola virtual, prisa y compras impulsivas. Esta es la manera de decidir con cabeza y de llevar esas prendas tan vistosas en tu vida real.

Barrera cutánea dañada: las señales que la delatan y la rutina mínima que la repara — Rostro

Barrera cutánea dañada: las señales que la delatan y la rutina mínima que la repara

Tirantez, escozor al aplicar la crema, rojeces nuevas y brillo con descamación a la vez. Cómo saber si has pasado de cuidar tu piel a irritarla, y qué quitar de la rutina durante unas semanas.

Ojos cansados: el orden del maquillaje que devuelve luz cuando has dormido mal — Rostro

Ojos cansados: el orden del maquillaje que devuelve luz cuando has dormido mal

No se trata de tapar más, sino de colocar mejor. Los pasos que abren la mirada después de una noche corta y los gestos que, sin saberlo, marcan todavía más el cansancio.

Parches de hidrogel para el contorno: qué pueden hacer por tu mirada y qué no — Rostro

Parches de hidrogel para el contorno: qué pueden hacer por tu mirada y qué no

Frescos, cómodos y muy fotogénicos: los parches para el contorno son un gesto agradable, pero conviene saber a qué se les puede pedir resultado y a qué no.

Bálsamo labial: por qué en otoño te lo pones cada diez minutos y cómo romper el círculo — Rostro

Bálsamo labial: por qué en otoño te lo pones cada diez minutos y cómo romper el círculo

Si notas que reaplicas sin parar y los labios siguen tirantes, el problema no es la cantidad: es la fórmula, el gesto y lo que hay alrededor. Guía práctica para labios cómodos todo el otoño.

Rojo en otoño: cómo llevarlo de día con la ropa que ya tienes — Moda

Rojo en otoño: cómo llevarlo de día con la ropa que ya tienes

El rojo no es solo para fiestas ni para las que se atreven con todo. La clave está en elegir el tono correcto, medir la dosis y apoyarlo en los neutros que ya viven en tu armario.

Tu perfume de otoño: cómo cambiar de estela cuando baja la temperatura — Estilo

Tu perfume de otoño: cómo cambiar de estela cuando baja la temperatura

El mismo frasco no huele igual en agosto que en octubre, y no es cosa tuya. Cómo elegir, aplicar y combinar perfumes para la temporada fría, sin comprar nada nuevo si no quieres.

Volumen en el pelo fino: cómo levantar la raíz sin castigar el cabello — Cabello

Volumen en el pelo fino: cómo levantar la raíz sin castigar el cabello

El pelo con cuerpo vuelve a mandar esta temporada, pero conseguirlo a base de calor y laca acaba pasando factura. Así se consigue altura real en la raíz con técnica, corte y tres productos bien elegidos.

Cómo organizar un armario de otoño: el método de las tres cajas que sí funciona — Estilo

Cómo organizar un armario de otoño: el método de las tres cajas que sí funciona

Cambiar el armario no es sacar el jersey y meter la camiseta: es decidir qué quieres ponerte los próximos seis meses. Un sistema sencillo para ordenar sin quedarte sin nada que llevar.

La camisa blanca no es aburrida: siete maneras de llevarla este otoño — Moda

La camisa blanca no es aburrida: siete maneras de llevarla este otoño

Es la prenda que todas tenemos y la que menos aprovechamos. Cómo elegir la tuya y siete formas concretas de sacarla del cajón de lo soso.

La falda lápiz sale de la oficina: cómo llevarla en otoño sin parecer que vas a una reunión — Moda

La falda lápiz sale de la oficina: cómo llevarla en otoño sin parecer que vas a una reunión

Ya no es la falda del traje de chaqueta: este otoño se lleva con jersey fino, botas y hasta con zapatillas. Las claves de largo, tejido y proporción para que te sirva de verdad.

Pinzas, garras y horquillas: cuál sujeta de verdad tu melena (y cuál te la rompe) — Cabello

Pinzas, garras y horquillas: cuál sujeta de verdad tu melena (y cuál te la rompe)

Los accesorios de pelo han vuelto con fuerza, pero la mitad se escurren a los diez minutos. La clave no es la moda: es el tamaño, el material y la forma de colocarlos.

Microbioma de la piel: qué cambia de verdad cuando dejas de agredir tu cara — Rostro

Microbioma de la piel: qué cambia de verdad cuando dejas de agredir tu cara

Hablamos mucho de flora cutánea y compramos productos con la palabra en la etiqueta, pero el cambio real está en lo que quitas de la rutina. Así se simplifica sin perder resultados.

</p><h2>Los gestos que más la desequilibran</h2><p>El primero y más común es la limpieza excesiva. Lavarse la cara con agua muy caliente, usar geles que dejan esa sensación de chirrido o encadenar doble limpieza por la mañana y por la noche cuando no ha habido maquillaje ni protector solar resistente es una forma silenciosa de desmontar lo que la piel tarda horas en reconstruir. El segundo es la exfoliación acumulada: un ácido en el sérum, otro en el tónico, un cepillo, una mascarilla semanal. Por separado ninguno es un problema; juntos, todas las semanas, sí.</p><p>El tercero es la rotación constante de productos. Cambiar de rutina cada quince días impide saber qué te sienta bien y mantiene la piel en estado de adaptación permanente. Y el cuarto, menos comentado, es el ambiente: calefacción muy alta, duchas larguísimas y agua muy caliente también en el cuerpo. Si notas que tu cara empeora justo cuando empieza el frío, probablemente no sea el otoño en abstracto, sino el salto térmico y el aire seco de casa.</p><h2>Una rutina corta que respeta el equilibrio</h2><p>Por la mañana, agua templada o un limpiador muy suave si la piel es grasa, una hidratante que te guste de verdad y protector solar. Por la noche, limpieza adecuada a lo que hayas llevado puesto, tratamiento si lo usas y crema. Eso es todo durante unas semanas, sin añadir nada nuevo. La clave está en la textura que elijas: ingredientes de siempre como la glicerina, la urea en concentraciones bajas, la niacinamida o las ceramidas son buenos compañeros porque trabajan a favor de la hidratación y de la superficie, no contra ella.</p><p>Si usas activos fuertes (retinoides, ácidos, vitamina C en concentraciones altas), intercálalos en lugar de superponerlos y dales días de descanso. Una piel tranquila tolera mucho mejor un activo bien pautado que una piel irritada que recibe tres a la vez. Y si hay picor persistente, descamación que no cede o brotes que se mantienen semanas, eso ya no es rutina: pide cita con dermatología antes de seguir probando.</p><h2>¿Necesito comprar cosmética con prebióticos o probióticos?</h2><p>No es obligatorio para tener una piel equilibrada, y desde luego no sustituye a lo básico: limpieza suave, hidratación y protección solar. Si te apetece probarlos, trátalos como un producto más de tu rutina y evalúalos con calma, introduciendo uno solo y dándole varias semanas; lo que no tiene sentido es sumar tres fórmulas distintas con esa etiqueta a una rutina que ya era demasiado larga.</p><h2>¿Cuánto tarda la piel en recuperarse de una rutina demasiado agresiva?</h2><p>Depende de cuánto tiempo lleve así y de la piel de cada una, pero normalmente en unas semanas de simplificación se nota bastante alivio: menos tirantez, menos rojez reactiva, mejor tolerancia. Lo importante es no interpretar la mejoría como permiso para volver de golpe a todo lo anterior; reintroduce los activos de uno en uno y observa antes de añadir el siguiente.</p> — Rostro

</p><h2>Los gestos que más la desequilibran</h2><p>El primero y más común es la limpieza excesiva. Lavarse la cara con agua muy caliente, usar geles que dejan esa sensación de chirrido o encadenar doble limpieza por la mañana y por la noche cuando no ha habido maquillaje ni protector solar resistente es una forma silenciosa de desmontar lo que la piel tarda horas en reconstruir. El segundo es la exfoliación acumulada: un ácido en el sérum, otro en el tónico, un cepillo, una mascarilla semanal. Por separado ninguno es un problema; juntos, todas las semanas, sí.</p><p>El tercero es la rotación constante de productos. Cambiar de rutina cada quince días impide saber qué te sienta bien y mantiene la piel en estado de adaptación permanente. Y el cuarto, menos comentado, es el ambiente: calefacción muy alta, duchas larguísimas y agua muy caliente también en el cuerpo. Si notas que tu cara empeora justo cuando empieza el frío, probablemente no sea el otoño en abstracto, sino el salto térmico y el aire seco de casa.</p><h2>Una rutina corta que respeta el equilibrio</h2><p>Por la mañana, agua templada o un limpiador muy suave si la piel es grasa, una hidratante que te guste de verdad y protector solar. Por la noche, limpieza adecuada a lo que hayas llevado puesto, tratamiento si lo usas y crema. Eso es todo durante unas semanas, sin añadir nada nuevo. La clave está en la textura que elijas: ingredientes de siempre como la glicerina, la urea en concentraciones bajas, la niacinamida o las ceramidas son buenos compañeros porque trabajan a favor de la hidratación y de la superficie, no contra ella.</p><p>Si usas activos fuertes (retinoides, ácidos, vitamina C en concentraciones altas), intercálalos en lugar de superponerlos y dales días de descanso. Una piel tranquila tolera mucho mejor un activo bien pautado que una piel irritada que recibe tres a la vez. Y si hay picor persistente, descamación que no cede o brotes que se mantienen semanas, eso ya no es rutina: pide cita con dermatología antes de seguir probando.</p><h2>¿Necesito comprar cosmética con prebióticos o probióticos?</h2><p>No es obligatorio para tener una piel equilibrada, y desde luego no sustituye a lo básico: limpieza suave, hidratación y protección solar. Si te apetece probarlos, trátalos como un producto más de tu rutina y evalúalos con calma, introduciendo uno solo y dándole varias semanas; lo que no tiene sentido es sumar tres fórmulas distintas con esa etiqueta a una rutina que ya era demasiado larga.</p><h2>¿Cuánto tarda la piel en recuperarse de una rutina demasiado agresiva?</h2><p>Depende de cuánto tiempo lleve así y de la piel de cada una, pero normalmente en unas semanas de simplificación se nota bastante alivio: menos tirantez, menos rojez reactiva, mejor tolerancia. Lo importante es no interpretar la mejoría como permiso para volver de golpe a todo lo anterior; reintroduce los activos de uno en uno y observa antes de añadir el siguiente.</p>

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Pendientes XXL de aire vintage: cómo llevarlos sin que te lleven ellos a ti — Estilo

Pendientes XXL de aire vintage: cómo llevarlos sin que te lleven ellos a ti

Vuelven los pendientes grandes, dorados y con aire de joyero antiguo. La diferencia entre un look pulido y uno disfrazado está en tres decisiones muy concretas.

Vaqueros de otoño: cómo elegir el tiro, el largo y el tejido que de verdad te sientan — Moda

Vaqueros de otoño: cómo elegir el tiro, el largo y el tejido que de verdad te sientan

Cada septiembre alguien decreta qué corte de vaquero se lleva. Te propongo lo contrario: cuatro decisiones concretas en el probador para salir con unos que te pongas cien veces.

Mascarilla capilar en otoño: cómo usarla para que repare de verdad y no deje el pelo pesado — Cabello

Mascarilla capilar en otoño: cómo usarla para que repare de verdad y no deje el pelo pesado

El pelo llega a septiembre con sol, sal y cloro acumulados, y la mascarilla es el paso que más se hace mal. Dónde aplicarla, cuánto dejarla y cómo saber si tu melena pide hidratación o proteína.

El burdeos vuelve cada otoño: cómo llevarlo sin que te apague la cara — Moda

El burdeos vuelve cada otoño: cómo llevarlo sin que te apague la cara

Vino, granate, ciruela: no todos los burdeos favorecen a todas. La clave está en elegir tu subtono y decidir a qué distancia de la cara lo colocas.

La barrera cutánea después del verano: cómo saber si la tuya está pidiendo tregua — Rostro

La barrera cutánea después del verano: cómo saber si la tuya está pidiendo tregua

Tirantez, escozor al aplicar la crema de siempre, rojeces que antes no estaban. No es que tu piel se haya vuelto rara: probablemente su barrera está tocada tras el verano. Así se recupera.

Uñas de otoño: cómo elegir el tono que de verdad te favorece (y que aguanta la vida real) — Estilo

Uñas de otoño: cómo elegir el tono que de verdad te favorece (y que aguanta la vida real)

El burdeos no le sienta bien a todo el mundo y el marrón no es una sola cosa. Guía práctica para acertar con el color, el acabado y el largo esta temporada.