Bien Logo

Cada vez me llegan más cosas buenas desde que veo la vida de otra manera

Isabel Martínez4 min de lectura
Compartir:
Cada vez me llegan más cosas buenas desde que veo la vida de otra manera — Estilo de vida
En este artículo

Cada vez me llegan más cosas buenas desde que aprendí a ver estas cosas de otra forma. Durante mucho tiempo pensé que la felicidad y el éxito simplemente provenían de trabajar duro y mantenernos firmes en nuestras metas.

Mirando atrás, veo que esos son factores importantes, pero en los últimos años descubrí que el verdadero cambio está en el autoconocimiento, en reconocer nuestras propias necesidades.

En el "mundo actual" es increíblemente fácil olvidar lo vital que es el amor propio: quedamos atrapados en la presión por rendir, nos comparamos con otros y olvidamos trabajar en la persona más importante, nosotros mismos.

Pero cuando finalmente aprendemos a darnos la misma atención y cuidado sincero que ofrecemos a los demás, sucede algo especial. El mundo simplemente empieza a respondernos de otra manera.

Tratarme como a quien más quiero

Al principio me costaba mucho verme como alguien que merece un cuidado sincero. Es fácil y a la vez difícil hacer todo por los demás, pero cuando nos toca a nosotros, aparecen mil excusas. Todavía tengo que poner una lavadora, sería bueno desmalezar el jardín, hay que sacar al perro a pasear.

Luego descubrí que si me permito descansar más y delegar tareas con confianza, no solo me libero, sino que también me vuelvo más equilibrada.

Un truco muy efectivo es imaginarte a ti misma como a tu mejor amiga. ¿Cómo la tratarías? Seguramente desearías lo mejor para ella y no tendrías monólogos internos duros o hirientes. ¿Por qué no hacer lo mismo contigo? Este pensamiento me ayudó mucho a verme desde otra perspectiva.

Primer plano de la mano de una mujer tocando hierba seca en un prado otoñal al atardecer

Celebrarnos por cada pequeño logro

Tuve que aprender que no solo los grandes hitos merecen celebración. Antes siempre posponía: cuando logremos esto, cuando se cumpla aquello, cuando tengamos tanto en la cuenta bancaria... Pero mientras tanto, me exigía sin parar: días de semana y fines de semana, de día y de noche (literalmente).

Ahora sé que cada etapa de la vida, cada pequeño éxito merece que lo celebremos. Ya sea un viaje bien planeado, un día libre improvisado o un café tranquilo tras terminar una tarea, puedo sentirme agradecida por cada uno.

Si siempre esperamos el momento perfecto, la vida se nos escapa.

Los últimos años me enseñaron que nunca sabemos cuándo todo puede cambiar de golpe. Por eso ya no reprimo el deseo de disfrutar lo que tengo, porque en realidad son esos momentos, los pequeños éxitos y experiencias inesperadas, los que realmente llenan de color nuestros días.

Gratitud por el pasado y por quien fui

Ahora que miro atrás, estoy agradecida por de dónde partí y por todo el trabajo que puse para llegar hasta aquí. Construimos todo juntos, y aunque a veces solo nos enfocamos en sobrevivir, veo que cada pequeño esfuerzo contó.

Agradezco no solo la unidad que formamos y la suerte (que también fue necesaria), sino también a mí misma. A esa versión antigua que no se rindió, incluso cuando caía una y otra vez, en todos los aspectos. Este reconocimiento me trajo un nuevo respeto hacia mí misma y parece que con esta actitud la vida se volvió más generosa conmigo.

Desde que aprendí a verme y a mi vida así, me llegan más cosas buenas. Quizás tú también has estado en ese punto de solo avanzar sin darte cuenta de todo lo que has logrado. O has sido demasiado duro contigo mientras ofrecías cuidado y empatía sin dudar a otros.

Pero si aprendes a mirar con otros ojos, puede llegar el cambio. No porque todo se vuelva fácil de repente, sino porque finalmente te permites valorar también dónde estás ahora.

Lecturas relacionadas

Aunque doy el máximo, aún me falta confianza: así estoy trabajando en ello — Estilo de vida

Aunque doy el máximo, aún me falta confianza: así estoy trabajando en ello

A menudo confundimos nuestra autoestima con nuestro rendimiento. Pero la verdadera autovaloración va mucho más allá.

Isabel Martínez
«Porque…» ¿Por qué solemos sobreexplicarnos? — Estilo de vida

«Porque…» ¿Por qué solemos sobreexplicarnos?

A menudo sentimos que debemos justificar cada frase, como si estuviéramos defendiendo ante un tribunal invisible. Pero esta necesidad de explicar todo suele hacer más daño que bien.

Isabel Martínez
«El mundo se inunda de nada bien dicho» - Así coloniza la IA nuestra forma de pensar — Estilo de vida

«El mundo se inunda de nada bien dicho» - Así coloniza la IA nuestra forma de pensar

La inteligencia artificial ha transformado nuestra vida diaria, pero ¿cómo afecta realmente a nuestra manera de pensar? ¿Cómo podemos mantener nuestra voz única en un mundo dominado por asistentes digitales?

Isabel Martínez
Ver series por la noche vs. descanso consciente: así descubrí mis límites — Ocio

Ver series por la noche vs. descanso consciente: así descubrí mis límites

Ver series por la noche es uno de nuestros planes favoritos, pero es clave que no afecte nuestra salud. Aquí comparto cómo encontré el equilibrio entre el entretenimiento y el descanso.

Débora Torres
El movimiento estadounidense que las mujeres trabajadoras aquí también necesitan antes de agotarse por completo — Familia

El movimiento estadounidense que las mujeres trabajadoras aquí también necesitan antes de agotarse por completo

La iniciativa 'Out of Office for Care' se está extendiendo desde Estados Unidos y plantea preguntas importantes para las mujeres trabajadoras. Visibilizar las tareas de cuidado podría cambiar las cosas también en nuestro país.

Bárbara López
Encuentro de clase con el profesor abusivo: ¿Vale la pena confrontarlo después de 20 años? — Estilo de vida

Encuentro de clase con el profesor abusivo: ¿Vale la pena confrontarlo después de 20 años?

Un reencuentro escolar puede ser todo un desafío si te cruzas con alguien del pasado que preferirías borrar de tu memoria. ¿Qué hacer cuando te enfrentas a un antiguo abusador?

Bárbara López