Así se prepara la mermelada de higos
En tiendas que venden productos más especiales no es imposible encontrar mermelada de higos, pero también puedes hacerla tú mismo si consigues higos frescos. Hace unos años, confieso que ni reconocía la fruta fresca en foto, porque solo la conocía seca, pero hoy en día se puede encontrar en supermercados grandes. Si ves alguno, ¡aprovéchalo! Preparar mermelada de higos es súper sencillo y seguro que te enamorarás también.
Para la mermelada clásica solo necesitas 30% de azúcar sobre el peso de la fruta, es decir, 300 g de azúcar por 1 kg de higos. Corta los higos en ocho partes, ponlos en un recipiente para mermeladas, espolvorea el azúcar y empieza a cocinar. ¡Cuidado que no se queme! Los higos se deshacen al cocinarse, pero puedes triturarlos con una batidora si prefieres una textura más suave, aunque a mí me gusta que queden trocitos para masticar. Cocina durante 3-4 horas, y si hay mucho líquido, retíralo. Cuando esté lista, guarda la mermelada en frascos esterilizados, ciérralos bien y envuélvelos para que se enfríen despacio.
También puedes usar gelatina para mermeladas siguiendo las instrucciones del paquete, como con cualquier otra fruta. Si quieres darle un toque especial, canela, jengibre y vainilla son las especias más recomendadas.

¿Con qué va bien la mermelada?
La mermelada de higos es dulce, pegajosa y tiene un toque exótico y emocionante. Puedes ponerla en pasteles o untar en tostadas como cualquier otra mermelada, pero sin duda su mejor pareja es el queso de cabra. Puede sonar extraño al principio, pero la frescura del queso y la dulzura de la mermelada se complementan perfectamente, creando un combo que recuerda al verano, ideal para sándwiches o ensaladas.
Si prefieres postres, te recomendamos chocolate negro junto a la mermelada de higos: la combinación de fruta y chocolate siempre es ganadora, y el ligero amargor del chocolate negro equilibra la dulzura intensa de esta mermelada. También vale la pena probar algunas recetas clásicas de invierno con mermelada de higos: los strudels y tartas la adorarán. Además, el ron, nueces, almendras y vino tinto son grandes amigos de esta mermelada. Cuando se juntan en una receta, el resultado solo puede ser delicioso. ¡Atrévete a experimentar con tu nuevo favorito!











