Prepárate para tus años maduros con los consejos de otras mujeres como tú.
El instante decisivo
Creía que mis compañeras de mediana edad exageraban cuando decían que de un día para otro se sintieron más viejas, pero me pasó igual. Siempre me veían diez años más joven, no temía envejecer, hasta que tuve que renovar mi DNI. ¿Por qué fue un shock? Porque comparando la foto actual con la de hace diez años, me horrorizó. En la antigua me miraba una chica joven, en la nueva, una señora cansada. Como si me hubiera caído la cara, fue terrible…
Desde entonces paso minutos frente al espejo, examinando cada arruga, el párpado caído, la comisura de los labios hacia abajo, y estiro la piel con los dedos hacia la oreja, simulando un lifting instantáneo. Mi consejo: después de los cuarenta, mejor no mires tu foto de identificación.
La decisión
Es momento de poner en orden tus relaciones sociales. Suelta rencores y abre un nuevo capítulo, o si no hay esperanza, despídete para siempre.
El poder
Si en tus treinta no lo lograste, esta década es clave para aprender a decir no, te hará la vida mucho más fácil en los años que vienen.

No esperes
Si estás soltera, no te obsesiones con tener pareja a toda costa. El amor llega cuando tiene que llegar, y si no, no debe definir tu vida. Yo me lleno emocionalmente cuidando mis lazos familiares y amistosos. Fue liberador aceptar que la felicidad no depende necesariamente de una relación.
Amor propio
Antes de que termine esta etapa, debes aprender a aceptar tu apariencia. Yo lo logré y desde entonces estoy mucho más equilibrada. Tu cuerpo no mejorará, tu rostro no será más bello, la juventud se va, y lo más importante es que te quieras a ti misma.
El secreto
Los cuarenta no son la "mediana edad", sino la década que define el resto de tu vida. Lo que hagas ahora decidirá si tus cincuenta y sesenta serán tus mejores años o el inicio del declive. Ten en cuenta que el desgaste no se siente de inmediato: aún te sientes llena de energía, pero las malas decisiones causan daños invisibles que luego pasan factura.
No descuides tus chequeos anuales, pueden salvarte la vida. Sé que suena repetitivo, pero es vital cuidar cuánto te mueves y qué comes, porque después será más difícil adoptar hábitos saludables.

Ahorrar
Si aún no has empezado a prepararte para tu jubilación, es hora de comenzar a ahorrar o invertir. No hay excusas, la vida no te esperará.
El estrés constante
Los cuarenta son para apagar incendios, porque debes ocuparte de todo: el sustento, los hijos, los padres mayores y tu carrera que suele alcanzar su punto máximo. Pero si solo sobrevives esta década, corres el riesgo de agotarte antes de los cincuenta. Pierdes tu esencia si solo reaccionas y no construyes conscientemente el "lado B" de tu vida.
Sé que es difícil, pero cuídate. Lleva un diario, practica mindfulness o tu religión, medita o busca un psicólogo; tu salud mental es tan importante como la física.
La pareja
Invierte tiempo y energía en tu relación, porque la menopausia y la crisis de los cuarenta están cerca, y muchas parejas se separan en esta etapa.
Por eso están…
No es fácil mantener amistades cuando todos forman sus propias familias, pero créeme, es lo más importante. Estudios muestran que la felicidad en la vejez no depende de estar casado o tener hijos, sino de las "relaciones e interacciones humanas". Es decir, tener con quién hablar, tener amigos. No necesitas muchos, pero valora a los que tienes.
Perdí muchas amistades en mis cuarenta por los hijos, el trabajo, etc. Ahora, con 55 años, voy sola al teatro: me divorcié, los hijos se fueron y me quedé sola.











