Bien Logo

Lo admito: aún mantengo estas 5 costumbres boomer

Szabó Erzsébet4 min de lectura
Compartir:
Lo admito: aún mantengo estas 5 costumbres boomer — Estilo de vida
En este artículo

Hubo un tiempo —hace mucho— en que casi automáticamente consideraba ridículo todo lo que no fuera nuevo, moderno o al menos parcialmente digital. Pensaba que lo que no funcionaba con una app, que no se podía acelerar, optimizar o hacer más cómodo con un solo gesto, estaba obsoleto y debía ser reemplazado por algo “mejor”. Pero poco a poco, casi sin darme cuenta, empezaron a reaparecer en mi vida hábitos que hoy en día mi generación también etiqueta como "boomer". Sin embargo, esas rutinas me aportaban tranquilidad, previsibilidad y una sensación de seguridad interior —sí, al final también crecí.

Prefiero llamar en vez de enviar mensajes

Este hábito lo adopté ya de adulto, y aún me sorprendo de por qué tardé tanto. Una llamada telefónica suele ser más rápida, clara y humana que una larga cadena de mensajes. Sé que hoy en día muchos ven esta forma de comunicación como invasiva (afortunadamente, quienes me rodean no tanto). Claro que escribo cuando toca, pero hay momentos en que escuchar la voz del otro es simplemente mejor. Menos malentendidos, menos vueltas en la cabeza, más reacciones auténticas... eso es justo lo que necesito cada vez más. En una era donde supuestamente estamos siempre conectados pero a menudo nos sentimos solos, esta solución “boomer” sorprende por lo mucho que aporta.

Me esfuerzo por estar presente en las comidas compartidas

La cena en familia no siempre es algo natural en casa, especialmente desde que mi hija creció y tiene más actividades separadas. Pero cuando podemos, comemos al menos en pareja, con su papá. ¿Y el tiempo frente a pantallas que arruina las comidas? Tenemos una regla simple y efectiva: si alguien come solo, puede usar el teléfono o ver una serie, pero juntos no. Para muchos eso ya es cosa de “boomers”, ¿por qué no responder un mensaje o revisar noticias entre bocados?

Dejar el teléfono y realmente estar presente no es un gran gesto, pero es raro, y por eso lo echo de menos. He notado que esta simple acción cambia totalmente el ambiente de la noche y facilita conectar con los demás o incluso con uno mismo. No hace falta hacerlo todos los días, pero cuando sucede, la diferencia se siente al instante.

Mujer estirándose en pijama

Me acuesto antes de estar completamente agotada

Acostarse temprano fue durante mucho tiempo para mí sinónimo de “ya soy vieja”, pero ahora lo veo como una estrategia consciente para sobrevivir. No siempre es fácil, sobre todo en días ajetreados cuando intento robarme un rato para mí por la noche. Pero cuando presto atención y no alargo el uso de dispositivos hasta la medianoche, ya sea leyendo o viendo una serie, al día siguiente se nota. Menos distracciones, más paciencia y alegría, y no siento que tenga que sobrevivir a base de café. Puede no sonar emocionante, pero cuidar la rutina del sueño arregla mucho más de lo que pensamos.

Ahorro con conciencia, no por obligación

Usar cupones y aprovechar ofertas sigue siendo para muchos una escena retro: recortes de periódico organizados y contados en la caja. Hoy es más sobre apps, notificaciones y descuentos digitales, pero la esencia es la misma:

Seguir los gastos, aprovechar oportunidades y no comprar todo de inmediato solo por rapidez.

En un mundo que lucha contra la inflación, para mí esto no es tacañería, sino conciencia. Cuando ahorro, pienso en gastar ese dinero en lo que realmente amo, por lo que trabajo cada día. Tal vez sea un pensamiento boomer, pero la atención financiera me recuerda a cuando tenía que pensar mucho más qué podía poner en el carrito y qué no.

Intentamos reparar antes de tirar

Seré sincera: en casa no soy yo quien lidera las reparaciones, pero disfruto mucho el resultado. Hoy en día todo se fabrica para durar un tiempo limitado, si no, no tendríamos que comprarlo una y otra vez. Por eso, arreglar un objeto roto no solo ahorra dinero a la familia, sino que da una satisfacción especial.

Claro, a veces hay que aceptar que comprar algo nuevo es la opción más lógica, y entonces gastar no pesa. Pero para muchos, reparar parece una actividad genuinamente boomer, casi de jubilados, aunque tiene algo reconfortantemente terrenal que sienta muy bien en este mundo acelerado.

No creo que “todo tiempo pasado fue mejor”, ni soy de los que dicen que “todo lo viejo está obsoleto”. Si por eso me toca un imaginario “OK boomer”, que así sea —pero mantengo que a veces ir contra la corriente es la mejor decisión. ¿Será que eso es parte de pensar como adulto y maduro?

Lecturas relacionadas

5 pequeños cambios que hicieron mis tardes de verano más lentas, bonitas y felices — Estilo de vida

5 pequeños cambios que hicieron mis tardes de verano más lentas, bonitas y felices

Sentía que las tardes de verano se me escapaban entre las manos. Estas cinco pequeñas decisiones me ayudaron a frenar y disfrutar de verdad cada momento.

Nyul Debóra
Heridas heredadas, amor y aceptación: lo que la 3ª temporada de 'Otro yo' me enseñó sobre soltar — Estilo de vida

Heridas heredadas, amor y aceptación: lo que la 3ª temporada de 'Otro yo' me enseñó sobre soltar

La serie 'Otro yo' no solo me entretuvo: me lanzó a un viaje interior de más de cien constelaciones familiares. Y su tercera temporada me reveló una verdad dolorosa.

Szabó Erzsébet
Tengo cuerpo y tengo bikini: por qué este año dejé de pelearme con el espejo — Estilo de vida

Tengo cuerpo y tengo bikini: por qué este año dejé de pelearme con el espejo

La temporada de playa despierta ansiedad en muchas personas. Descubre cómo cambiar tu forma de mirarte y disfrutar de cada momento del verano.

Szabó Erzsébet
Los últimos veranos libres: por qué los niños de hoy ya no sabrán lo que era desaparecer todo el día — Familia

Los últimos veranos libres: por qué los niños de hoy ya no sabrán lo que era desaparecer todo el día

Crecimos con veranos sin GPS ni pantallas, libres de verdad. Hoy la tecnología les ha quitado a los adolescentes ese regalo: desconectar y vivir el momento.

Szabó Erzsébet
Dejé de mirar el móvil al despertar y esto es lo que le pasó a mi salud mental — Salud

Dejé de mirar el móvil al despertar y esto es lo que le pasó a mi salud mental

Una hora sin móvil cada mañana cambió la forma en que empiezo el día. Lo que noté en mi bienestar mental me sorprendió más de lo esperado.

Nyul Debóra
4 pequeñas fuentes de alegría que ahora busco conscientemente en mi vida — Estilo de vida

4 pequeñas fuentes de alegría que ahora busco conscientemente en mi vida

Lograr grandes metas no siempre trae la felicidad que esperamos. Son los pequeños momentos cotidianos los que de verdad nos recargan el alma.

Schuster Borka