Bien Logo

Mi futuro es consecuencia de mi presente: esto es lo que hago hoy para que mi yo de dentro de 10 años me lo agradezca

Schuster Borka4 min de lectura
Compartir:
Mi futuro es consecuencia de mi presente: esto es lo que hago hoy para que mi yo de dentro de 10 años me lo agradezca — Estilo de vida

Artículo de opinión: Bárbara López

Todos hemos jugado alguna vez a ese ejercicio mental: ¿qué le dirías a tu yo de hace diez años? ¿Qué consejo le darías, de qué errores le advertirías, sobre qué preocupaciones le dirías que no vale la pena perder el sueño? Es un pensamiento bonito, incluso reconfortante. Pero hay un problema: el pasado no se puede cambiar. Solo se puede interpretar, aprender de él y, con suerte, soltarlo.

El futuro, en cambio, es otra historia. En él sí tenemos algo que decir. Por eso he empezado a hacerme una pregunta diferente, y mucho más útil: ¿qué pensará de mí mi yo de dentro de diez años?

Mi yo futuro no es una versión imaginaria de mí misma. Es una consecuencia muy real de lo que estoy haciendo ahora.

Esa idea cambió algo en mí. Porque cuando tomo una decisión —grande o pequeña— ya no solo pienso en el beneficio inmediato. Me pregunto si la persona que seré dentro de una década me lo va a agradecer.

¿Le hará bien esto a mi yo del futuro?

Uno de los cambios más concretos que trajo esta pregunta fue que empecé a moverme de forma regular. No hice ningún cambio radical de vida, simplemente integré el ejercicio en mi rutina. No porque quiera ver resultados mañana, sino porque sé perfectamente que dentro de diez años mi cuerpo no partirá del mismo punto que ahora. La energía, la resistencia, la salud... no desaparecen de un día para otro, pero sí se construyen —o se descuidan— con pequeñas decisiones cotidianas. Y no quiero que mi yo futura sienta que "ojalá hubiera empezado antes". Quiero que reciba un cuerpo cuidado, con el que pueda seguir construyendo.

El mismo razonamiento me llevó, finalmente, a ir a terapia. Lo había postergado durante mucho tiempo, siempre con alguna excusa: que si estaba muy ocupada, que si había cosas más urgentes, que si ya me las arreglaba sola.

Hasta que me di cuenta de algo: la forma en que funciono, en que reacciono ante las situaciones, en que gestiono mis relaciones... no solo define mi presente. También define mi futuro. Si no trabajo en eso ahora, dentro de años seguiré dando las mismas vueltas en círculo. Y eso no me resultaba nada atractivo. Prefiero invertir energía ahora para que después sea más fácil.

En lo profesional también he empezado a pensar de otra manera. Ya no solo evalúo qué me conviene a corto plazo o qué parece el paso lógico a seguir. Me pregunto si lo que estoy construyendo es compatible con lo que de verdad me importa. Si el estilo de vida que estoy levantando es sostenible a largo plazo. Porque se puede aguantar mucho tiempo en modo automático, haciendo sacrificios con la promesa de que "ya mejorará", pero en algún momento eso pasa factura. Y no quiero despertar dentro de diez años sintiéndome atrapada en una vida que en realidad nunca elegí del todo.

El tiempo con mi hija

Quizás la parte más emotiva de todo esto tiene que ver con mi hija. El tiempo con ella funciona de una manera extraña: a veces parece que va demasiado despacio, y otras, de forma aterradora, demasiado rápido. Y mientras intento estar a la altura en todos los demás frentes, cada vez me viene más a la mente que estos años no se van a repetir.

Madre e hija juntas bajo la lluvia

Por eso intento estar presente de verdad cuando estoy con ella. No solo estar físicamente, sino realmente prestar atención. Jugar, hablar, escucharla. Y sí, recoger todos los besos y abrazos que puedo. Porque sé que dentro de diez años esto ya no será así. Habrá otras prioridades para ella, otra dinámica entre nosotras. Y aunque eso también tendrá su propia belleza, este momento concreto va a pasar.

No quiero mirar atrás preguntándome si lo aproveché. No quiero que cuando eche de menos sus abrazos, sienta que cuando podría haberlos tenido, no los recogí todos.

Nada de esto significa que ahora todas mis decisiones sean perfectamente conscientes y previsoras. Sigo cometiendo errores, sigo postergando cosas, a veces sigo eligiendo el camino más fácil. Pero tener esa pregunta presente —¿qué va a pensar de esto mi yo futura?— reencuadra muchas cosas y me da dirección. Y quizás eso es lo más valioso que podemos hacer por la persona que seremos.

Lecturas relacionadas

4 pequeñas fuentes de alegría que ahora busco conscientemente en mi vida — Estilo de vida

4 pequeñas fuentes de alegría que ahora busco conscientemente en mi vida

Lograr grandes metas no siempre trae la felicidad que esperamos. Son los pequeños momentos cotidianos los que de verdad nos recargan el alma.

Schuster Borka
3 pequeñas cosas que convierten un día gris en algo especial — Estilo de vida

3 pequeñas cosas que convierten un día gris en algo especial

A veces no hacen falta grandes cambios para sentirse mejor. Estas tres cosas pequeñas me ayudan a salir del piloto automático y disfrutar más del día a día.

Schuster Borka
¿Sin ganas de hacer ejercicio? 5 consejos de expertos para recuperar la motivación — Salud

¿Sin ganas de hacer ejercicio? 5 consejos de expertos para recuperar la motivación

La motivación para moverse viene y va, pero no tienes que esperar a que llegue sola. Estos 5 consejos de una psicóloga te ayudarán a retomar el ejercicio de verdad.

Nyul Debóra
Dejé de mirar el móvil al despertar y esto es lo que le pasó a mi salud mental — Salud

Dejé de mirar el móvil al despertar y esto es lo que le pasó a mi salud mental

Una hora sin móvil cada mañana cambió la forma en que empiezo el día. Lo que noté en mi bienestar mental me sorprendió más de lo esperado.

Nyul Debóra
Cómo se siente volver al gimnasio después de meses de ausencia — Salud

Cómo se siente volver al gimnasio después de meses de ausencia

Cuatro meses sin entrenar, y un jueves por la tarde tomé la bolsa y volví. Lo que sentí al regresar al gimnasio fue mucho más que físico.

Schuster Borka
Este verano tomé una decisión: no voy a agotarme antes de descansar — Estilo de vida

Este verano tomé una decisión: no voy a agotarme antes de descansar

Cada verano prometemos descansar de verdad, pero las semanas previas se convierten en una carrera agotadora. Este año, elijo hacerlo diferente.

Nyul Debóra