Artículo de opinión: Bárbara López
Todos hemos jugado alguna vez a ese ejercicio mental: ¿qué le dirías a tu yo de hace diez años? ¿Qué consejo le darías, de qué errores le advertirías, sobre qué preocupaciones le dirías que no vale la pena perder el sueño? Es un pensamiento bonito, incluso reconfortante. Pero hay un problema: el pasado no se puede cambiar. Solo se puede interpretar, aprender de él y, con suerte, soltarlo.
El futuro, en cambio, es otra historia. En él sí tenemos algo que decir. Por eso he empezado a hacerme una pregunta diferente, y mucho más útil: ¿qué pensará de mí mi yo de dentro de diez años?
Mi yo futuro no es una versión imaginaria de mí misma. Es una consecuencia muy real de lo que estoy haciendo ahora.
Esa idea cambió algo en mí. Porque cuando tomo una decisión —grande o pequeña— ya no solo pienso en el beneficio inmediato. Me pregunto si la persona que seré dentro de una década me lo va a agradecer.
¿Le hará bien esto a mi yo del futuro?
Uno de los cambios más concretos que trajo esta pregunta fue que empecé a moverme de forma regular. No hice ningún cambio radical de vida, simplemente integré el ejercicio en mi rutina. No porque quiera ver resultados mañana, sino porque sé perfectamente que dentro de diez años mi cuerpo no partirá del mismo punto que ahora. La energía, la resistencia, la salud... no desaparecen de un día para otro, pero sí se construyen —o se descuidan— con pequeñas decisiones cotidianas. Y no quiero que mi yo futura sienta que "ojalá hubiera empezado antes". Quiero que reciba un cuerpo cuidado, con el que pueda seguir construyendo.
El mismo razonamiento me llevó, finalmente, a ir a terapia. Lo había postergado durante mucho tiempo, siempre con alguna excusa: que si estaba muy ocupada, que si había cosas más urgentes, que si ya me las arreglaba sola.
Hasta que me di cuenta de algo: la forma en que funciono, en que reacciono ante las situaciones, en que gestiono mis relaciones... no solo define mi presente. También define mi futuro. Si no trabajo en eso ahora, dentro de años seguiré dando las mismas vueltas en círculo. Y eso no me resultaba nada atractivo. Prefiero invertir energía ahora para que después sea más fácil.
En lo profesional también he empezado a pensar de otra manera. Ya no solo evalúo qué me conviene a corto plazo o qué parece el paso lógico a seguir. Me pregunto si lo que estoy construyendo es compatible con lo que de verdad me importa. Si el estilo de vida que estoy levantando es sostenible a largo plazo. Porque se puede aguantar mucho tiempo en modo automático, haciendo sacrificios con la promesa de que "ya mejorará", pero en algún momento eso pasa factura. Y no quiero despertar dentro de diez años sintiéndome atrapada en una vida que en realidad nunca elegí del todo.
El tiempo con mi hija
Quizás la parte más emotiva de todo esto tiene que ver con mi hija. El tiempo con ella funciona de una manera extraña: a veces parece que va demasiado despacio, y otras, de forma aterradora, demasiado rápido. Y mientras intento estar a la altura en todos los demás frentes, cada vez me viene más a la mente que estos años no se van a repetir.

Por eso intento estar presente de verdad cuando estoy con ella. No solo estar físicamente, sino realmente prestar atención. Jugar, hablar, escucharla. Y sí, recoger todos los besos y abrazos que puedo. Porque sé que dentro de diez años esto ya no será así. Habrá otras prioridades para ella, otra dinámica entre nosotras. Y aunque eso también tendrá su propia belleza, este momento concreto va a pasar.
No quiero mirar atrás preguntándome si lo aproveché. No quiero que cuando eche de menos sus abrazos, sienta que cuando podría haberlos tenido, no los recogí todos.
Nada de esto significa que ahora todas mis decisiones sean perfectamente conscientes y previsoras. Sigo cometiendo errores, sigo postergando cosas, a veces sigo eligiendo el camino más fácil. Pero tener esa pregunta presente —¿qué va a pensar de esto mi yo futura?— reencuadra muchas cosas y me da dirección. Y quizás eso es lo más valioso que podemos hacer por la persona que seremos.











