Bien Logo

“No lucho hasta el final por tener la razón” - 10 cosas que ya no hago siendo feliz a mis 50

Ángela Fernández4 min de lectura
Compartir:
“No lucho hasta el final por tener la razón” - 10 cosas que ya no hago siendo feliz a mis 50 — Estilo de vida
En este artículo

Como mujer madura, mi forma de ver la vida se ha vuelto más tranquila porque evito ciertas cosas.

Arrepentimientos

Antes me agobiaban muchas cosas: decisiones que lamentaba y por las noches pensaba en el "qué hubiera pasado si...". Si hubiera estudiado en otro lugar, aceptado ese trabajo en el extranjero, comprado ese piso, no terminado con ese hombre, etc. Hoy no me arrepiento de nada, porque esas decisiones me trajeron hasta aquí, a un lugar emocionalmente bueno.

Recompensas

Ya no uso la comida o la bebida como recompensa. He aprendido a disfrutar con moderación, y cada día me doy un pequeño gusto: un dulce o una copa de vino. Si no me privo de estos placeres, no los anhelo ni los consumo en exceso.

Gratitud

A medida que envejezco, valoro más lo que tengo. Me siento afortunada por todo lo bueno en mi vida y ahora aprecio cosas que antes daba por sentadas. Cada noche doy gracias por mis amigos, mi perro y mi gato, mis queridos familiares, mi acogedor piso, el parque que veo desde el balcón, y más.

Acumular

Hace unos años me di cuenta de que acumulaba demasiadas cosas que solo me pesaban. Regalé mi colección de tazas que nunca usaba y que siempre estaban polvorientas, conservando solo mis favoritas. Me deshice del 80% de mi armario y ahora cada prenda es algo que realmente amo. Intento deshacerme de lo innecesario en casa cada seis meses y nunca echo de menos nada; cada vez me siento más ligera.

Mujer de mediana edad brindando con una amiga con una taza de té

Luchas

De joven, era importante para mí ganar cada discusión y demostrar que tenía razón. Podía pasar horas debatiendo con un desconocido en una fiesta solo para convencerlo. Hoy ya no hago eso. Ya sea política o cualquier tema: acepto que podemos no estar de acuerdo y dejo el asunto atrás. No creo que todos deban pensar igual que yo.

Lo inmutable

Ya no intento cambiar lo que no se puede cambiar. Acepto que no seré más joven y que mis rodillas sienten los cambios de clima. Que, a pesar de mis sueños, no pasaré la jubilación en una villa a orillas del lago de Como, y que mi bizcocho nunca será tan bueno como el de mi madre. Y está bien así.

La vida de los demás

No me importa lo que otros piensen de mí. He aprendido que la gente no dedica tanto tiempo ni energía a mí como imaginaba, porque, como yo, están ocupados en sus propias vidas. Pasaron los tiempos en que lo más importante era que todos me quisieran. Ahora soy feliz siendo auténtica.

Mujer de mediana edad con cabello canoso sonriendo en una sesión de fotos de moda, con una flor amarilla en el cabello

El cuerpo

Ya no estoy enojada con mi cuerpo, he hecho las paces con cada parte de mí. Mi cadera ancha, mi cabello fino, mi nariz un poco torcida. Como un coche que ya no es nuevo, mi cuerpo tiene sus marcas, pero sé que me llevará lejos aún.

Comparaciones

Antes mi vida era una competencia constante. Siempre miraba dónde estaban los demás: quién ya estaba casado, quién tenía hijos, una casa grande, era jefe, se mantenía bien, etc. Hoy sé que no vale la pena envidiar la vida de otros porque realmente no conocemos su historia. Compararse es una trampa sin sentido. Estoy sana, no me falta nada, tengo personas que me quieren, y eso es suficiente.

Apariencia

No uso tacones altos porque son incómodos, aunque hasta los 45 me torturaba con ellos. Ya no me importa la impresión que cause mi aspecto. No soy descuidada, pero he aceptado mis canas y dejé atrás la batalla de teñirme el cabello, igual que dejé los tacones.

Lecturas relacionadas

«Me enfrento a la discusión y he hecho las paces con mi cuerpo» - 10 cosas que toda mujer en sus 30 experimenta — Estilo de vida

«Me enfrento a la discusión y he hecho las paces con mi cuerpo» - 10 cosas que toda mujer en sus 30 experimenta

Los treinta traen nuevos retos y descubrimientos a nuestra vida. Preguntamos a mujeres en internet qué novedades trae esta etapa después de los treinta.

Ángela Fernández
Cigarros de hierba, apatía vaginal y sofocones de infierno: señales de que has llegado a la "pubertad puma" — Estilo de vida

Cigarros de hierba, apatía vaginal y sofocones de infierno: señales de que has llegado a la "pubertad puma"

¿La menopausia te ha convertido en una adolescente a la que todo le da igual? No estás sola. Estas son las señales más reconocibles de la pubertad puma.

Ángela Fernández
«Todo empezó a irritarme». Por qué después de los 30 dejamos de buscar compañía — Estilo de vida

«Todo empezó a irritarme». Por qué después de los 30 dejamos de buscar compañía

Llega un momento en que el ruido, las conversaciones vacías y las salidas obligadas dejan de tener sentido. ¿Por qué después de los 30 preferimos la calma a la fiesta?

Ángela Fernández
La limpieza de primavera que trajo un gran descubrimiento a mi vida — Estilo de vida

La limpieza de primavera que trajo un gran descubrimiento a mi vida

La limpieza de primavera no solo se trata de limpieza, sino de crear orden y descubrirnos a nosotros mismos. Los pequeños logros y el cuidado constante pueden darnos mucho más de lo que imaginamos.

Débora Torres
Estas 10 preguntas que toda mujer debería hacerse al final del año — Estilo de vida

Estas 10 preguntas que toda mujer debería hacerse al final del año

Para entrar en el nuevo año con bases sólidas y claridad, vale la pena hacerse algunas preguntas clave que realmente importan.

Isabel García
No solo aguantar: Esta pregunta puede cambiar tu vida según los psicólogos — Estilo de vida

No solo aguantar: Esta pregunta puede cambiar tu vida según los psicólogos

Si quieres una vida más feliz, plena y libre, no siempre basta con enumerar fuentes de alegría. Un nuevo enfoque psicológico revela que la clave está en hacer una pregunta sencilla pero profunda.

Bárbara López