Comida=Amor
Por supuesto, no hay que privarlos de los placeres prohibidos, como la comida rápida o los dulces, pero sí enseñarles a disfrutar con moderación. Algunos niños desde muy pequeños sienten que les falta algo en la vida. Aún sin poder expresarlo, saben que deben llenar ese vacío. Sin las herramientas necesarias, recurren a soluciones externas, como vaciar la nevera, para encontrar ese momento de alegría que tanto desean.
“No soy lo suficientemente bueno”
Por eso es clave enseñar aceptación desde temprano, porque nadie sabe el daño que puede causar una palabra hiriente, incluso los padres pueden no darse cuenta. Sin embargo, es una señal de alerta si el niño se refugia constantemente en la comida, no desarrolla vida social y su rendimiento escolar empeora. No siempre van de la mano, pero a menudo uno lleva al otro.
Sentimiento de exclusión
En estos casos, involucrar a los profesores es útil, ya que pasan mucho tiempo en la escuela y pueden ayudar más que los padres que trabajan. En situaciones más graves, buscar ayuda externa puede ser necesario, porque los niños traumatizados suelen abrirse más con alguien fuera de la familia, ya que a menudo sienten vergüenza frente a sus padres. La meta es que con el tiempo puedan confiar también en sus padres, pero mientras tanto, vale la pena probar otras opciones.











