De niños, nadie era fan de las verduras, pero al crecer aprendemos lo esenciales que son para nuestra salud. Aun así, puede que pases semanas sin consumirlas como deberías. ¡Y eso no le hace ningún bien a tu cuerpo!
Un desayuno con un tazón de muesli, un almuerzo con un poco de pasta y una cena con pechuga de pollo... probablemente tu día a día se parezca a esto, donde las verduras apenas aparecen como acompañamiento. Y ni hablemos de la fruta, que muchas veces falta (sobre todo si prefieres el chocolate como postre), porque las bebidas azucaradas no la reemplazan en absoluto.
La recomendación diaria es que al menos la mitad de tu plato sea de verduras o frutas, pero pocos lo cumplen realmente.
Sin esto, notarás varios efectos incómodos por la falta de sus beneficios.

Primero notarás los efectos negativos en tu digestión. Sin suficiente fruta y verdura, tu cuerpo no recibe las fibras que necesita.
Estas fibras regulan tu apetito, controlan el nivel de azúcar en sangre, mejoran la digestión y ayudan a eliminar toxinas.
Si tu dieta carece de ellas, puedes ganar peso más rápido, tender a comer en exceso, desarrollar problemas cardíacos y experimentar picos constantes en tu nivel de azúcar en sangre. Esto conduce a sentirte cansado y somnoliento todo el tiempo.
¿Piel seca? Puede que sea falta de vitaminas
Quizás no lo habías pensado, pero tu piel también sufre sin verduras y frutas. Son excelentes fuentes de vitaminas A y C (entre otras), que tu cuerpo necesita para mantener la piel suave e hidratada. Estos antioxidantes reparan daños diarios en tu cuerpo, así que si tus manos están secas, la falta de estos alimentos podría ser la causa. Además, no es sorpresa que quienes las consumen poco se enfermen más fácilmente.
Para fortalecer tu sistema inmunológico, es fundamental consumirlas; de lo contrario, tu cuerpo no tendrá la energía necesaria para combatir virus y bacterias, se debilitará más rápido y hasta una enfermedad leve puede tumbarte.
¿Te sientes cansado, agotado y débil con frecuencia? Parte del problema puede estar en tu alimentación. Cuando el nivel de vitamina C baja, aparecen síntomas molestos. Muchos lo llaman fatiga primaveral, por eso es clave cuidar la suplementación para evitar sentirte triste y con ganas de dormir todo el tiempo.
Además, la falta de vitamina C puede causar problemas en las encías, heridas que tardan en sanar y sangrado al cepillarte.
Sería un error pensar que puedes suplir esta carencia solo con medicamentos o suplementos. Algunos nutrientes solo están presentes en frutas y verduras, así que la forma más fácil y efectiva es comprarlas siempre que hagas la compra y consumirlas a diario.











