Bien Logo

Ya no estoy siempre disponible — y está bien así

Isabel García2 min de lectura
Compartir:
Ya no estoy siempre disponible — y está bien así — Estilo de vida
En este artículo

Como mujer de treinta años, cada vez siento más que debo estar siempre disponible para todos: en el trabajo, con mis amigos, mi familia, e incluso con desconocidos que me contactan por redes sociales.

Hace unos meses noté que algo no iba bien; por las noches no podía dormir y me sentía constantemente cansada. En mi cabeza no paraba de dar vueltas la idea de qué más tenía que hacer, quién más me esperaba, mientras mi cuerpo y mente suplicaban un poco de calma. Fue entonces cuando decidí que tenía que cambiar.

La importancia de reorganizarse

Primero, tuve que aprender a decir que no. No fue fácil, porque siempre he sido de las que disfrutan ayudar cuando alguien lo necesita. Pero entendí que si siempre pongo las necesidades de los demás primero, terminaré agotada.

Establecer límites

Puse límites entre el trabajo y mi vida personal. Mi pareja y yo instauramos una rutina: por la noche, dejamos de usar el teléfono después de cierta hora para enfocarnos el uno en el otro. Esto transformó mi vida y me ayudó a disfrutar de nuestros momentos juntos.

Reconectarme conmigo misma

Empecé a dedicar más tiempo para mí. Cada día busco un momento para hacer lo que me hace feliz, ya sea leer, hacer deporte o simplemente dar un paseo tranquilo por el parque cercano.

Estos momentos para mí me recargan y me hacen sentir llena de energía nuevamente.

La armonía entre salud y alma

Comprendí que no pasa nada si a veces no estoy disponible. Mi vida es mucho más equilibrada desde que puedo aceptar esto con sinceridad. Entendí que no puedo cumplir con las expectativas de todos, y está bien así. Mi salud y paz mental son lo más importante, y no quiero sacrificarlas.

Si sientes que las tareas y expectativas diarias te abruman, no temas dedicar tiempo para ti. El mundo no se derrumbará si te tomas un día o un fin de semana para desconectar. Planea un día para enfocarte solo en tus necesidades y verás cómo tu mente y cuerpo se recargan.

Lecturas relacionadas

10 pequeños hábitos que casi nadie practica y que hacen mucho bien al alma — Estilo de vida

10 pequeños hábitos que casi nadie practica y que hacen mucho bien al alma

Hay gestos sencillos que, si los incorporas a tu día a día, pueden transformar tu bienestar emocional de formas que no imaginas.

Isabel García
5 señales de alerta de que te estás acercando al burnout en el trabajo — Estilo de vida

5 señales de alerta de que te estás acercando al burnout en el trabajo

El agotamiento laboral puede destruir tu salud física y mental antes de que te des cuenta. Aprende a reconocer las señales antes de llegar al límite.

Isabel García
La trampa del crecimiento personal constante: cada vez más personas deciden parar — Estilo de vida

La trampa del crecimiento personal constante: cada vez más personas deciden parar

Optimizarse sin descanso ya no suena a éxito, sino a agotamiento. Descubre por qué cada vez más personas eligen bajarse de esa rueda y vivir de otra manera.

Isabel García
Tener éxito no significa estar bien: así enmascaré mi depresión con el rendimiento — Salud

Tener éxito no significa estar bien: así enmascaré mi depresión con el rendimiento

Durante años confundí el éxito externo con el bienestar real. Detrás de una vida productiva y organizada, se puede esconder mucho más de lo que parece.

Bárbara López
Dejé una relación de veinte años de un día para otro — y la ayuda no llegó a tiempo — Estilo de vida

Dejé una relación de veinte años de un día para otro — y la ayuda no llegó a tiempo

Salir de una relación de veinte años de golpe es un desgarro emocional enorme. Lo que más duele es descubrir que el apoyo no siempre llega cuando más lo necesitas.

Vadász Alexa
Sin darte cuenta, repites los mismos errores amorosos de tu madre — Estilo de vida

Sin darte cuenta, repites los mismos errores amorosos de tu madre

Creemos que elegimos libremente en el amor, pero muchas veces repetimos sin saberlo los patrones relacionales de nuestra madre. Así puedes romper ese ciclo.

Zelie O.