El ingenio no tiene género, pero hay algo especialmente delicioso en ver a una mujer histórica desmontar el mundo con una sola frase. Estas diez citas no solo hacen reír: revelan una inteligencia afilada, una valentía poco común y una visión del mundo que sigue siendo sorprendentemente actual.
«El éxito no me echó a perder. Siempre fui insoportable.»
Quien lo dijo fue Fran Lebowitz, escritora neoyorquina conocida por su crítica social ácida y por su biblioteca personal de más de diez mil volúmenes. Una mujer que nunca necesitó el éxito para tener opiniones.
«Me casé por debajo de mi condición. Como todas las mujeres del mundo.»
Lady Nancy Astor pasó a la historia como la primera mujer en ocupar un escaño en la Cámara de los Comunes del Parlamento británico, siendo además estadounidense de nacimiento. La ironía del comentario se multiplica cuando se sabe que su marido era Waldorf Astor, uno de los aristócratas más poderosos del Reino Unido.
«Bebí para ahogar mis penas, pero los malditos aprendieron a nadar.»
Detrás del humor de Frida Kahlo se esconde una vida entera de sufrimiento: el dolor crónico que la acompañó desde el accidente de autobús de su juventud y su turbulenta historia de amor con el muralista Diego Rivera. Pocos han convertido el dolor en arte —y en ingenio— con tanta maestría.
«Si no tienes nada bueno que decir de nadie, ven a sentarte aquí a mi lado.»
Esta frase estaba bordada en un cojín decorativo en el salón de Alice Roosevelt, hija del presidente Theodore Roosevelt. Una auténtica rebelde: fumaba en el tejado de la Casa Blanca y llevaba en el bolso una serpiente llamada Emily. Su padre llegó a confesar con cierta desesperación:
«Puedo gobernar el país o puedo controlar a Alice. Pero no puedo hacer las dos cosas a la vez.»
«Una mujer sin un hombre es como un pez sin bicicleta.»
Irina Dunn, política y activista australiana, acuñó esta frase en 1970. Se convirtió de inmediato en uno de los eslóganes feministas más célebres de la historia, y con razón. Breve, brillante e irrebatible.
«Las mujeres bien portadas raramente hacen historia...»
Laurel Thatcher Ulrich, profesora de Harvard y ganadora del Premio Pulitzer, dedicó toda su carrera al estudio del papel de las mujeres en la historia. Sabía muy bien de lo que hablaba.
«Nunca subestimes la capacidad de un hombre para subestimar a una mujer.»
La escritora estadounidense Sara Paretsky revolucionó la novela negra con su detective V.I. Warshawski, una investigadora privada tan feminista como implacable. Esta frase la pronuncia precisamente ese personaje en uno de sus libros, y resume en una sola línea décadas de experiencia femenina.
«Hay dos tipos de personas: las que trabajan y las que se llevan el mérito. Intenta estar en el primer grupo; hay mucha menos competencia.»
Indira Gandhi fue la primera —y hasta hoy única— mujer en ejercer como Primera Ministra de la India, cargo que ocupó hasta su asesinato en 1984. Su pragmatismo era tan legendario como su determinación.
«Señor, si así tratas a tus amigos, no me sorprende que tengas tan pocos...»
Estas palabras las pronunció Santa Teresa de Ávila cuando, durante un viaje especialmente accidentado, su burro tropezó y ella cayó al barro. ¿Quién dijo que los santos no tienen sentido del humor?
«Si quieres que algo se diga, pídele a un hombre. Si quieres que algo se haga, pídele a una mujer.»
Margaret Thatcher, la primera ministra británica conocida como la «Dama de Hierro», no solo fue famosa por su política económica. Su humor inglés, directo y sin concesiones, era igual de legendario. Tanto que merece dos citas más:
Sobre sus críticos, dijo:
«Si mis detractores me vieran caminar sobre el Támesis, dirían que es porque no sé nadar.»
Y sobre su propia paciencia:
«Puedo ser extraordinariamente paciente, siempre y cuando al final consiga lo que quiero.»
¿Quién dijo la frase «una mujer sin un hombre es como un pez sin bicicleta»?
La frase es de Irina Dunn, política y activista australiana, que la escribió en 1970. Se convirtió rápidamente en uno de los eslóganes más reconocibles del movimiento feminista.
¿Qué tenía de especial Alice Roosevelt?
Era hija del presidente Theodore Roosevelt y era conocida por su carácter rebelde: fumaba en el tejado de la Casa Blanca y llevaba una serpiente en el bolso. Su padre admitió que no podía gobernar el país y controlarla al mismo tiempo.
¿Por qué son importantes estas citas más allá del humor?
Más allá de hacer reír, estas frases reflejan la inteligencia, la valentía y la visión crítica de mujeres que rompieron barreras en política, literatura, arte y activismo. Su ingenio era también una forma de resistencia.
¿Tenía Margaret Thatcher fama de tener sentido del humor?
Sí. Aunque es recordada principalmente por su firmeza política, la «Dama de Hierro» era conocida también por su humor inglés seco y directo, del que dejó varios ejemplos memorables.











