Algunos vieron luz, otros sintieron paz, y algunos experimentaron el calor del infierno entre las estrellas que vivieron experiencias cercanas a la muerte. Sea cual sea su vivencia, la mayoría cambió para siempre su forma de ver la vida. Aquí te contamos las historias de 7 celebridades.
Elizabeth Taylor
En 1961, durante el rodaje de Cleopatra, Elizabeth Taylor sufrió una grave neumonía y cayó en coma. Fue reanimada varias veces, y en una ocasión estuvo sin signos vitales durante cinco minutos.
En The Oprah Winfrey Show contó: “Flotaba fuera de mi cuerpo, veía a los médicos trabajando en mí. Intentaba moverme, hacerles saber que los escuchaba… pero no podía.”
Luego entró en un túnel que describió como si estuviera flotando en mercurio líquido. Allí se encontró con su amor fallecido, el productor Mike Todd, quien le dijo: “No puedes venir conmigo, tu tiempo aún no ha llegado.”
Decidió hablar de ello décadas después: “Sabía que había pasado. Desde entonces siento que no estoy sola en esto.”
Jeremy Renner
El actor de Marvel sufrió un grave accidente con una máquina quitanieves en Año Nuevo de 2023, mientras intentaba salvar a su sobrino. Se rompió más de 30 huesos, uno de sus pulmones colapsó, un hueso atravesó su hígado y su ojo izquierdo resultó gravemente herido.
En su autobiografía My Next Breath escribió: “Estuve media hora tirado en el hielo intentando respirar… entonces morí. Vi toda mi vida. En la muerte no hay tiempo, pero sí eternidad.”
En un podcast dijo: “Fue liberador. Como si mi ADN, mi espíritu, saliera de mi cuerpo. Había una paz increíble.” Pero al volver estaba enfadado: “¡¿Por qué me trajeron de vuelta?!” Este accidente cambió por completo su forma de vivir.
Jamie Foxx
En primavera de 2023, Jamie Foxx sufrió un derrame cerebral, perdió el conocimiento y estuvo en coma más de 20 días.
Más tarde contó: “Vi el túnel, pero no había luz. Solo calor… Pensé: ‘Dios, ¿voy en la dirección equivocada?’ Y parecía que el diablo me esperaba al final.”
Su hermana Deidra fue quien le salvó la vida y lo llevó al hospital. Al despertar, estaba en silla de ruedas y su recuperación fue lenta. Tras recuperarse dijo: “Reevalué mi vida y mi arte. No dejaré que me quiten mi creatividad ni que me rinda. La vida es demasiado corta.”
Al Pacino
El protagonista de El Padrino y Scarface reveló recientemente en sus memorias Sonny Boy una experiencia impactante y hasta entonces secreta: estuvo cerca de la muerte por complicaciones del COVID. Luchó contra una deshidratación extrema, fiebre y malestar general.
“Estaba en casa, llamé a una enfermera para que me pusiera una infusión. Me senté y… se acabó. Así, sin pulso. Nada. Estás aquí, y luego no. Y no hay nada. No hay recuerdos.”
Muchos hablan de paz, luz o túneles, pero él no vio nada: “No hubo luz blanca, ni túnel. Nada. Como dice Hamlet: ‘El país inexplorado del que ningún viajero regresa.’ En dos palabras: no hay más. Eso es todo. Te vas. Nunca lo había pensado antes, pero ahora sé.”
Afortunadamente, la ayuda médica llegó a tiempo: “En minutos la ambulancia estaba frente a mi casa. Seis paramédicos en mi sala con dos doctores vestidos como si salieran de una película de ciencia ficción. Cuando abrí los ojos escuché: ‘Volvió. Está aquí.’”
A pesar de la experiencia, cuando People le preguntó si cambió su forma de ver la vida, Pacino respondió simplemente: “Para nada.”
Slash
El guitarrista de Guns N' Roses estuvo clínicamente muerto a principios de los 90 por una sobredosis. Aunque había dejado la heroína, durante la gira Use Your Illusion volvió a caer. En una habitación de hotel en San Francisco tomó todo lo que le dieron y poco después se desplomó en el pasillo.
“Pregunté dónde estaba el ascensor y ¡bam! Me caí,” contó después. Su manager dijo que estaba azul y sin pulso. Los paramédicos le inyectaron adrenalina directamente en el corazón, salvándole la vida.
Slash no vio el más allá, pero la experiencia lo marcó: “La sensación —luces, sonidos, caos— quedó grabada para siempre en mí.” Desde 2006 está limpio: “Me entregué por completo a la rehabilitación. Desde entonces estoy sobrio.”
Donald Sutherland
En 1968, Donald Sutherland casi muere por meningitis bacteriana. Contrajo la infección cerca del Danubio y por unos segundos “cruzó al otro lado”.
“Vi mi cuerpo en coma deslizarse por un túnel azul —ese del que todos hablan. Fue reconfortante y seductor. Pero una fuerza primordial me atrajo de vuelta. Me detuve. Viví.”
En ese momento rodaba Los héroes de Kelly en Yugoslavia, pero fue trasladado a Inglaterra por falta de medicinas adecuadas. Por suerte se recuperó y, gracias a una pausa de seis semanas en su contrato, pudo volver a filmar.
Jane Seymour
Por último, pero no menos impactante, la historia de Jane Seymour. En 1988 estuvo al borde de la muerte durante un rodaje, no por la neumonía que padecía, sino por un antibiótico mal administrado. La inyección fue puesta accidentalmente en una vena en lugar de en el músculo, causando un shock anafiláctico y un paro cardíaco casi fatal.
“Salí de mi cuerpo. Vi una luz blanca y escuché claramente el pánico a mi alrededor mientras intentaban reanimarme.” contó después.
La estrella de Dr. Quinn aprendió una gran lección: “Entendí que no nos llevamos nada de esta vida. Solo importa el amor que diste y recibiste. Eso es todo. Ya no le temo a la muerte. La vida es demasiado valiosa para desperdiciar un solo momento.”











