Bien Logo

Esta lista te muestra que haces más cosas bien de lo que crees

Isabel Martínez6 min de lectura
Compartir:
Esta lista te muestra que haces más cosas bien de lo que crees — Estilo de vida
En este artículo

Hace unos días me topé con la lista de Alexandra Blogier, una autora especializada en psicología. Me llamó la atención porque hablaba de cómo reconocer si alguien está logrando más en su vida de lo que cree.

Recorrí la lista de 10+1 puntos y mientras mentalmente marcaba algunos y dudaba en otros, se hizo claro: es momento de enfocarme en todo lo que ya funciona en mi vida en vez de darle vueltas a lo que hago mal.

1. ¿Cuestionas tus metas?

Según la autora, cuestionar tus metas regularmente no es señal de inseguridad, sino de crecimiento. Me identifiqué al instante. Analizo, reflexiono y replanteo (a veces demasiado), pero aun así tomo decisiones, avanzo y me sumerjo en el trabajo. Hoy sé que esas preguntas no me frenan, sino que afinan mi rumbo.

Esto es clave porque la autorreflexión no es un momento puntual, sino un proceso continuo que dura toda la vida.

Cuando revisas de vez en cuando hacia dónde vas, te das la oportunidad de ser más fuerte, consciente y flexible.

2. ¿Dedicas tiempo al autocuidado?

El siguiente punto habla del autocuidado, y aquí no fue tan obvio marcarlo automáticamente. Tuve que aprenderlo. Tuve que darme tiempo conscientemente, no solo cuando mi cuerpo me lo exigía. A veces aún me pregunto si no exagero con el “descanso” o si soy demasiado indulgente conmigo misma.

Luego me doy cuenta: comer bien, moverme y descansar no es tiempo perdido, sino una inversión en una mejor versión de mí.

Según la lista, el autocuidado no es un premio extra, sino una habilidad básica para la vida. Si no aprendemos a ponernos en el centro, tarde o temprano nos desmoronamos: nos volvemos dispersos, agotados e insatisfechos. Por eso, el autocuidado no es egoísmo, sino la base para estar presentes, con nosotros mismos y con los demás.

Mujer meditando en casa bajo la luz del sol

3. ¿Descansas cuando estás cansado?

Sí, ahora sé y me permito descansar cuando estoy cansada. A veces durante el día, a veces en momentos inesperados —el teletrabajo me da esa libertad, y se lo agradezco cada día. Pero lo más importante es que sé: no hay medalla por agotarse. Aunque la culpa a veces me visite, reconozco que descansar es una forma de pensar a largo plazo.

La autora enfatiza que estar siempre ocupados no es un mérito, y el estrés no mide tu rendimiento. Si sobrepasas tus límites, es camino seguro al agotamiento. Descansar, en cambio, es respetar las señales de tu cuerpo y mente.

4. ¿Tienes un amigo verdadero?

La lista también pregunta si tienes al menos un amigo muy cercano. No hace falta que sean muchos: uno solo basta. Aquí no solo marqué, sino que sonreí. Tengo varios amigos, pero hay una relación que ocupa un lugar especial en mi vida. Es profunda, sincera y transmite una fuerza tranquila —una confianza incondicional.

En una época de conexiones superficiales, una amistad cercana es rara y valiosa. De ahí salen recursos emocionales y mentales que sostienen nuestro bienestar y estabilidad interior a largo plazo.

5. ¿Fijas metas regularmente?

La autora dice que fijar metas no siempre implica grandes cambios, sino mantener conexión con tu yo futuro. Las metas pequeñas y cotidianas también ayudan a no solo reaccionar, sino a moldear activamente tu vida.

En lo personal y familiar trabajamos constantemente en nuestras metas, pero para mí no es una presión, sino una brújula. Además, no todas las metas son revolucionarias: a veces son pequeños ajustes, como cambiar una cortina, cuidar un jardín o planear una salida de fin de semana. ¡Pero también avanzan!

6. ¿Te permites a veces un lujo?

Este punto recuerda que permitirse alegría es parte del bienestar. Los pequeños premios no son irresponsabilidad, sino autoestima. Cuando te das un gusto, dices: “soy importante y merezco cuidado”.

Para mí no son cosas grandes, sino elecciones conscientes y pequeñas: un buen café, un libro fascinante, un viaje o una tarde libre. Son lujos que van hacia adentro, y por eso se sienten tan bien.

Tarde entre amigas

7. ¿Te atreves a pedir ayuda?

Hubo un tiempo en que esto faltaba en mi lista, pero ya no. Pido ayuda a mi familia, amigos, profesionales y al papá de mi hija sin problema. No porque no pueda resolver cosas, sino porque aprendí que no tengo que hacerlo todo sola.

La autora dice que pedir ayuda es una de las formas más poderosas de vulnerabilidad y confianza.

Creer que todo hay que hacerlo solo aísla más que fortalecer. Cuando pides ayuda, en realidad te conectas —y emocionalmente es un recurso enorme.

8. ¿Das espacio a todas tus emociones?

Con las emociones fui más cautelosa al marcar, porque suelo desconectarme rápido de las más difíciles, seguir adelante y fingir que no existen. Pero ya lo noto y trabajo en ello. Quizá ese sea el paso más importante.

La autora enfatiza que reprimir emociones consume mucha energía. Si podemos observar sin juzgar lo que sentimos, vemos más claro qué necesitamos realmente. La conciencia emocional no es sensibilidad, sino parte de la estabilidad interior.

9. ¿Tienes un hobby?

En cuanto a hobbies, fue fácil marcar. Me gusta estar en el jardín, caminar por el bosque, recoger setas, cocinar y viajar. Son actividades donde no tengo que demostrar nada, solo estar presente.

El sentido de la vida rara vez viene del trabajo, sino de lo que hacemos fuera de él. El hobby no es una herramienta de productividad, sino una fuente de alegría, y dedicar tiempo a actividades sin “resultado” muestra que entiendes la esencia de la felicidad.

10. ¿Disfrutas estar solo?

Me gusta y necesito estar sola. No para huir de nada —esa es una diferencia importante— sino porque me recarga. Para mí, la soledad no es vacío, sino espacio: para pensamientos, emociones e ideas nuevas. En esos momentos no soy menos, sino más ordenada.

La lista dice que amar la soledad es señal de que no construyes tu autoestima con validaciones externas. Una buena relación contigo mismo es la base de todas las demás, y quien puede estar bien solo no huye del silencio, sino que lo usa.

+1. ¿Puedes reconocer tus errores?

¿Puedo reconocer mis errores? Creo que sí. ¿Todos? Probablemente no. Pero cada vez entiendo más que el perfeccionismo no es crecimiento, sino una armadura pesada que no protege de lo que temo. Aceptar los errores, en cambio, nos hace más libres y valientes.

Perseguir la perfección no es crecer, sino evitar la vergüenza. Es una armadura que parece proteger, pero en realidad paraliza. Aceptar los errores no es rendirse, sino reconocer que la imperfección es parte de ser humano.

Al terminar la lista, no pensé en lo que me falta, sino en todo lo que ya está donde debe estar. No perfecto, pero lo suficientemente sólido para darme cuenta de que hago muchas más cosas bien de lo que creía. Y quizá ese sea el reconocimiento más difícil de marcar —pero también uno de los más importantes.

Lecturas relacionadas

3 verdades sobre las mujeres que le enseñé a mis amigos hombres — Estilo de vida

3 verdades sobre las mujeres que le enseñé a mis amigos hombres

Hay conversaciones que solo pueden ocurrir entre amigos de verdad. Estas son las tres lecciones sobre el alma femenina que compartí con los hombres más cercanos a mí.

Isabel Martínez
3 cosas que no voy a hacer este verano — y que ya me hacen sentir mucho mejor — Estilo de vida

3 cosas que no voy a hacer este verano — y que ya me hacen sentir mucho mejor

Este verano he decidido soltar tres hábitos que me robaban energía sin darme nada a cambio. El resultado me ha sorprendido desde el primer momento.

Débora Torres
La terapia no es un lujo, es higiene emocional — y todo el mundo la necesita — Estilo de vida

La terapia no es un lujo, es higiene emocional — y todo el mundo la necesita

Antes de la primera sesión, el miedo lo invade todo. Pero la terapia no es el fin del mundo: es un espejo limpio. Cuidar la mente no es un capricho, es una necesidad.

Isabel Martínez
"Deberías alegrarte, porque otros lo tienen peor" — la frase que nunca ayuda de verdad — Estilo de vida

"Deberías alegrarte, porque otros lo tienen peor" — la frase que nunca ayuda de verdad

Todos la hemos escuchado alguna vez: "otros lo tienen peor". Suena bien intencionada, pero en realidad puede hacer más daño que bien. Esto es lo que ocurre realmente.

Bárbara López
¿El armario lleno y sin nada que ponerte? Una mañana cambió por completo mi relación con la ropa — Moda

¿El armario lleno y sin nada que ponerte? Una mañana cambió por completo mi relación con la ropa

Abrir el armario y no encontrar nada que ponerte es más común de lo que crees. Descubrí que el estilo no depende del dinero, sino del autoconocimiento.

Isabel Martínez
¿Por qué siento que siempre tengo que correr? Esto me ayudó a ir más despacio — Salud

¿Por qué siento que siempre tengo que correr? Esto me ayudó a ir más despacio

Vivimos con la sensación de que nunca es suficiente. Descubre por qué nos atrapamos en el ciclo de la prisa constante y qué pequeños cambios pueden ayudarte a salir de él.

Débora Torres