Por la mañana encajan a la perfección, pero al mediodía ya están bailando en la punta de la nariz. Si tienes que recolocarte las gafas constantemente, no hace falta que te gastes dinero en una montura nueva: con unos pocos ajustes puedes solucionar el problema. Y lo mejor es que la solución puede estar ya en el cajón de tu baño.
¿Por qué resbalan las gafas?
El deslizamiento de las gafas tiene varias causas posibles. El sebo que se acumula en la piel, el sudor y las cremas faciales más grasas reducen la fricción entre la montura y la piel. A esto se suma que las patillas pueden haberse aflojado con el uso o que el puente no se adapta bien al tabique nasal.
Si tus gafas resbalan con frecuencia, el primer paso es limpiarlas a fondo y comprobar si el ajuste sigue siendo el correcto para tu cara.
¿El esmalte de uñas puede ayudar?
En internet circula desde hace tiempo un truco casero que propone aplicar esmalte de uñas transparente en las patillas para crear más agarre y evitar que las gafas se deslicen. Sin embargo, conviene tomarlo con cautela: el esmalte no está formulado para monturas ópticas y sus disolventes pueden dañar ciertos plásticos y revestimientos.
No apliques esmalte de uñas directamente sobre la montura a menos que el fabricante lo indique expresamente.
Por suerte, existen alternativas diseñadas específicamente para mantener las gafas en su sitio sin riesgos.
Qué puedes hacer para que las gafas no resbalen
- Límpialas con regularidad. El sebo y los restos de cosméticos hacen que la superficie sea resbaladiza. Lava la montura con agua templada y unas gotas de jabón suave, o con el limpiador que recomiende el fabricante.
- Prueba los topes de silicona para patillas. Estos pequeños accesorios se colocan en los extremos de las patillas y proporcionan un agarre extra que evita el deslizamiento.
- Pide que te ajusten el marco. Si las gafas están demasiado sueltas, tu óptico puede tensar las patillas en pocos minutos según el tipo de montura.
- Presta atención a las almohadillas nasales. En monturas con almohadillas ajustables, el óptico puede reposicionarlas para que se adapten mejor al puente de tu nariz.
Cuándo merece la pena ir al óptico
Si las gafas siguen resbalando incluso después de limpiarlas, es probable que el problema no sea solo la grasa de la piel. Una montura mal ajustada o demasiado grande se moverá aunque esté impecable. Un óptico puede revisar el ajuste en cuestión de minutos y corregir las patillas o las almohadillas si es necesario.
En lugar del truco del esmalte, opta siempre por una solución que no dañe la montura y que te garantice comodidad a largo plazo. Tu óptico es el mejor aliado para conseguirlo.
¿Por qué mis gafas resbalan más en verano u otoño?
El calor y la humedad aumentan la sudoración, lo que reduce la fricción entre la montura y la piel. Limpiar las gafas con más frecuencia en estas épocas del año suele marcar una gran diferencia.
¿Los topes de silicona sirven para cualquier tipo de montura?
La mayoría están diseñados para adaptarse a distintos grosores de patilla, pero conviene comprobarlo antes de comprarlos. Los encontrarás en ópticas y tiendas de accesorios por muy poco dinero.
¿Cuánto cuesta que el óptico ajuste las gafas?
En la mayoría de las ópticas el ajuste de patillas y almohadillas es gratuito o tiene un coste mínimo. Suele hacerse en el momento, sin necesidad de pedir cita.
¿Puedo usar pegamento o cinta para que no resbalen?
No se recomienda: estos materiales pueden dañar el acabado de la montura o resultar incómodos en la piel. Los topes de silicona o el ajuste profesional son siempre opciones más seguras y duraderas.











