En estos lugares mágicos, el protagonista es el mar, los sabores locales y la relajación total, todo envuelto en una auténtica vibra italiana. Si te apetece desconectar en una isla así, esta lista —con destinos recomendados por Enjoy Travel— es para ti.
1. Procida, Campania
Escondida a la sombra de Capri e Ischia, Procida es considerada por muchos la isla más encantadora del Golfo de Nápoles.
Sus casitas de pescadores en tonos pastel, acantilados escarpados y callejuelas antiguas han inspirado a poetas románticos y han sido escenario de películas como "El cartero de Neruda" y "El talentoso Sr. Ripley".
Aun así, aquí reina la calma. No encontrarás grandes multitudes, solo el sonido del mar y pequeños restaurantes donde el tiempo se detiene con una copa de vino y un plato de comida fresca y local.
2. Panarea, Sicilia
La más pequeña y exclusiva de las Islas Eolias, Panarea se convierte en verano en un refugio popular para la élite italiana, con yates de lujo anclados en su puerto y música agradable en el aire.
La playa Cala Junco, con su arena rojiza y formaciones rocosas únicas, es un espectáculo para la vista. Los amantes del buceo pueden explorar un naufragio inglés bajo el agua. Y si quieres descubrir más, la isla está rodeada de pequeños islotes como Basiluzzo o Bottaro.
3. Elba, Toscana
Muchos solo conocen Elba por haber sido el lugar de exilio de Napoleón, pero es una isla realmente mágica que muchos querríamos llamar hogar, para siempre.
Playas de aguas cristalinas, calas escondidas, delicias gastronómicas y un mar transparente te esperan aquí.
Además, Elba es la tercera isla más grande de Italia, por lo que hay mucho para disfrutar: buceo, pueblos históricos o una cena bajo las estrellas junto al mar.
4. Ponza, Lazio
Entre Roma y Nápoles, casi desapercibida, Ponza es un destino favorito también para los romanos. Su encanto está en la simplicidad: no hay atracciones obligatorias, solo casas coloridas sobre las rocas, aguas turquesas, playas y una paz infinita.
El ritmo local es lento y tranquilo, las comidas largas y felices. Y si te interesa la mitología, Ponza aparece en la Odisea de Homero como una de las paradas en el gran viaje.
5. Islas Borromeas, Lombardía
Aunque no se puede alojar en las Islas Borromeas, una excursión aquí es una experiencia inolvidable. Este pintoresco grupo de islas está en el corazón del Lago Maggiore, uno de los lagos alpinos más bellos de Italia.
Las islas han sido propiedad de la familia Borromeo desde el siglo XIV y aún conservan su antiguo esplendor noble. Isola Bella impresiona con su palacio barroco y jardines ornamentales, mientras que Isola Madre es famosa por su jardín botánico con especies raras. Si buscas un paseo romántico, un paseo en taxi acuático o un viaje en el tiempo, este es tu lugar.
6. San Domino, Apulia
La isla más grande del archipiélago de Tremiti, San Domino atrae cada vez a más viajeros, pero aún conserva su encanto original. Antes fue un campo de trabajo, hoy ofrece impresionantes arrecifes de coral, cuevas submarinas y bosques de pinos aromáticos para los amantes de la naturaleza.
Si buscas silencio y conexión con la naturaleza, aquí lo encontrarás. Y no olvides pasar por una trattoria familiar donde preparan el mismo plato fresco de mar desde hace generaciones.
7. Mazzorbo, Laguna de Venecia, Véneto
Si estás cansado de las calles abarrotadas de Venecia, Mazzorbo será un respiro. Esta pequeña isla está en una de las zonas más tranquilas de la laguna, conectada por un puente con la famosa isla de Burano. Los colores de sus casas —rojos profundos, óxidos y ocres— parecen sacados de un cuadro.
Aquí se encuentra el restaurante Venissa, galardonado con una estrella Michelin, pero el encanto de la isla va más allá de la gastronomía: iglesias decoradas con frescos medievales, pequeñas tiendas artesanales y paseos pausados te esperan en este lugar de cuento.











