Los catálogos de viaje salen a la luz y buscar en línea se vuelve nuestro plan favorito. Por fin podemos partir hacia ese merecido descanso, el reencuentro con seres queridos y la aventura que nos llama.
¿Cómo empacar?
Las reglas básicas no cambian, aunque sí varían según el medio de transporte. En vuelos, unos kilos de más pueden costar caro, y en coche, la comodidad puede verse afectada si la maleta está demasiado llena.
Lo más importante es saber: ¿a dónde vamos, con qué propósito y con quién?
En casa de la abuela
Si vamos a visitar a la abuela que hace tiempo no vemos en un pueblo junto al lago con niños, ya tenemos tres pilares para la maleta. Una camisa blanca para la cena en el jardín, donde los más pequeños pueden jugar al escondite bajo la parra y degustar el vino hecho con amor por el abuelo.
En la cocina, seremos ayudantes activos de la abuela siempre en movimiento, y durante las largas charlas, unas sandalias planas de verano y un bolso de paja serán el complemento perfecto para las compras del mercado. El cardigan de punto será multifuncional desde la mañana hasta la noche, incluso combinando bien con el pijama.
Destino exótico
Si el destino es un paraíso exótico para dos, la maleta cambia. Prendas ligeras de verano toman protagonismo con un toque seductor. No olvides la importancia del calzado: puedes lucir las joyas de las pasarelas en la playa, pero si las combinas con unas chanclas incómodas, la magia se pierde rápido. Nuestra camisa blanca de viaje, junto con lencería atractiva y un cinturón joya, puede convertir una cena a la luz de las velas en algo especial.

Viaje de negocios
Si el viaje es por negocios, la camisa blanca no puede faltar, complementada con básicos y un toque especial. Después de lucir impecable todo el día, es hora de añadir color en la cena para mimar nuestra feminidad, aprovechando la versatilidad de la falda lápiz, blazer y pantalones perfectamente planchados.
¿Cómo armar la maleta con lo esencial?
El mejor consejo: ¡prueba todo! Dedica tiempo a combinar cada prenda seleccionada. Seguro te ha pasado que falta el zapato, bolso o la ropa interior adecuada para un outfit. Esto se evita con un poco de organización en casa.
En la prueba previa, no solo revises la ropa, también los accesorios. Un collar, cinturón, sombrero o bolso pueden renovar tu estilo incluso en los últimos días del viaje.
Organizar la ropa en un perchero por día y actividad es muy práctico.

Para muchos esto puede parecer exagerado, pero solo quienes han viajado así saben lo liberador que es.
Con niños, funciona genial empacar por número y tipo. Cada pequeño viajero tiene la misma cantidad de prendas superiores, ya sea camisa, camiseta deportiva o blusa, según su estilo. Según la temporada y funcionalidad, se elige la capa superior: suéter, cardigan o camisa de mezclilla. Así avanzamos con el resto de ropa, zapatos y accesorios. Por supuesto, esto también funciona para hombres.

Si ya eres experto en los preparativos de viaje, aún te queda tiempo antes de partir para sintonizar con las experiencias que vienen, hojear un libro de viaje con los niños o simplemente conectar en pareja con la idea de las vacaciones.
Para recibir lo nuevo, siempre hay que dejar espacio, en la mente y en la maleta. Deja atrás lo que sobra: el estrés cotidiano y lo innecesario.
¡Viaja ligero y disfruta!











