Si alguna vez has probado una galleta que literalmente se derrite en tu boca, sabes lo especial que es esa experiencia. Preparar estas galletas suaves no solo depende de los ingredientes correctos, sino también de sus proporciones exactas. Esta receta probada tiene el equilibrio perfecto y seguro te encantará.
Los ingredientes perfectos para la galleta
El secreto está en usar los ingredientes adecuados. Te recomiendo medir todo antes de empezar para que el proceso sea fluido y sin complicaciones.
- 250 g de harina fina
- 200 g de mantequilla (preferiblemente a temperatura ambiente)
- 100 g de azúcar glas
- Una pizca de sal
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 yema de huevo
La preparación
Hacer estas galletas es sencillo, pero prestar atención a algunos detalles hará que el resultado sea perfecto.
Paso 1: Mezclar mantequilla y azúcar
Bate la mantequilla y el azúcar glas en un bol grande hasta obtener una mezcla cremosa y esponjosa. Usar mantequilla a temperatura ambiente facilita mucho este paso.
Paso 2: Añadir el resto de ingredientes
Incorpora el extracto de vainilla y la yema de huevo, mezclando bien. Luego, añade poco a poco la harina y la pizca de sal, cuidando que la harina no se esparza fuera del bol, integrándola suavemente en la masa.
Paso 3: Formar y hornear las galletas
Forma pequeñas bolitas con la masa y aplánalas sobre una bandeja cubierta con papel de horno ligeramente enharinado. Puedes usar un tenedor para decorar la superficie y darle un toque especial.
Antes de hornear, refrigera las galletas durante 15 minutos para evitar que se extiendan demasiado en el horno.
Precalienta el horno a 180°C y hornea las galletas entre 10 y 12 minutos, hasta que estén ligeramente doradas.

Juega con los sabores
Prueba añadir trozos de chocolate o nueces a la masa para darle un toque diferente. Estos extras enriquecen la armonía de sabores y sorprenden al paladar.
Estas galletas son perfectas para acompañar una taza de té o café por la tarde, y también son un regalo encantador si las envuelves con cariño. Compartirlas alegrará a tus seres queridos tanto como a ti.
Y recuerda, si tienes alguna duda sobre la preparación, lo más importante es disfrutar la experiencia. Deja volar tu creatividad y diviértete horneando.











