Iniciativa
No tienen ninguna, pero de verdad ninguna, motivación. Siempre me gustó contratar jóvenes en mi empresa porque llegaban con energía, ideas frescas y una mirada renovada sobre lo que nosotros ya veíamos rutinario. Pero ahora, por primera vez, he despedido a cuatro de cada cinco jóvenes porque no aportaban nada al equipo.
Expectativas
Aún no han demostrado nada y ya exigen, algo que nunca había visto. Tienen expectativas poco realistas que dejan perplejos a los demás jefes. Un chico, en su primer día de prueba, dijo que no le bastaba con tres días de teletrabajo a la semana y que no quería llegar antes de las 10 cuando venía a la oficina. ¿En serio?
¿Puntualidad? Olvídalo.
Llegan tarde a todas partes. No empiezan a tiempo y aunque suelo ser comprensivo, cuando llevan 15 minutos de retraso en una reunión, ya no sé qué hacer. Lo peor es que ni se apresuran. No entran jadeando para que note que corrieron, sino con tanta calma que me dan ganas de explotar. Cuando anuncié que no pagaría la hora si llegaban más de 10 minutos tarde, se indignaron. Una chica me miró como si fuera un asesino, y un chico simplemente se encogió de hombros y empezó a llegar una hora más tarde. (Claro que se sorprendió cuando lo despedí).

Código de vestimenta
No pido que mis empleados vengan en esmoquin o vestido de gala; aquí se permiten tatuajes y piercings. Incluso el estilo business casual puede ser relajado, pero la forma en que se visten estos jóvenes es inaceptable. Y si se lo señalas con delicadeza, no les importa y siguen vistiendo como quieren.
Bajo presión
No soportan la presión, se derrumban ante el mínimo estrés. Contraté a una chica con excelentes notas y una entrevista segura y atractiva. En su primera semana me llamó llorando porque le asignaron una tarea sencilla con un plazo corto. Al final, uno de mis empleados promedio la resolvió en 20 minutos, así que no entendí por qué lloraba.
Comunicación
No saben expresarse. En mi empresa no hablamos de poesía rusa o física cuántica, pero usan palabras que hasta alguien con educación básica conocía en mi época, y ellos, que tienen título universitario, no. ¿Qué aprenden en la universidad?

Habilidades sociales
No saben tratar con la gente. Ya no dejo que los recién llegados atiendan a clientes o compradores porque es un desastre. No pueden manejar una queja y se bloquean ante un cliente molesto, a pesar de que les he dado varios ejercicios prácticos.
Actitud
No tienen idea de lo que es una actitud positiva. Sé que la situación de los jóvenes no es fácil y trato de ser empática, pero me siento perdida con una generación que empieza su primer empleo ya quemada. No es culpa suya, es un fenómeno social que deberíamos estudiar, pero mientras sigan así, no puedo contratarlos.
Problemas
¿Por dónde empezar? No saben organizar su tiempo ni tienen idea de cuánto dura una tarea. No tienen sentido práctico, no son autónomos y hay que guiarlos en cada detalle. No sé si es efecto de la pandemia, pero son inmunes a cualquier feedback: o reaccionan con hipersensibilidad, lloran o se ofenden, o simplemente lo ignoran.











