Lo que conviene no hacer
No metas los filtros en el lavavajillas: la temperatura deforma el plástico y los deja inservibles. No uses agua caliente, ni estropajo verde, ni lejía. No aceleres el secado con el secador de pelo ni al sol directo, porque el material se abarquilla. Y no pulverices ambientadores ni desinfectantes dentro del aparato pensando en tapar un olor: si hay olor, hay suciedad húmeda, y perfumarla solo la disimula unos días.
¿Cada cuánto hay que limpiar los filtros del aire acondicionado?
En temporada de uso intenso, lo ideal es limpiarlos cada tres o cuatro semanas, y siempre al principio y al final del verano. Si en casa hay mascotas, alguien con alergia o vivís en una zona con mucho polvo o cerca de una calle transitada, acorta el intervalo: notarás la diferencia en el caudal de aire y en el ruido del aparato.
¿Cuándo hay que llamar a un técnico?
Cuando el olor no desaparece tras limpiar y secar bien los filtros, cuando gotea agua por el interior de la habitación, cuando enfría mucho menos que antes o cuando hace ruidos nuevos. Todo lo que implique abrir la carcasa, tocar el circuito de refrigerante o desatascar el desagüe es trabajo de profesional, y además así conservas la garantía del equipo.











