El depósito y el ritual de final de sesión
Si tu plancha tiene función de autolimpieza, úsala tal y como indica el fabricante: normalmente se llena el depósito hasta la marca, se calienta al máximo y se pulsa el botón sobre el fregadero, sujetando la plancha en horizontal mientras sale vapor y agua con partículas. Repite hasta que el agua salga limpia y termina planchando un paño viejo para secar la suela por dentro.
Y después, siempre lo mismo: vaciar el depósito en caliente, dejar la plancha secar de pie y guardarla en vertical con el cable enrollado sin tensión. Dejar agua dentro de un día para otro es la forma más rápida de criar cal y de que aparezca ese olor a cerrado en la primera camisa de la semana.
¿Puedo usar vinagre en el depósito de la plancha?
Muchos manuales lo desaconsejan expresamente, porque el vinagre puede dañar las juntas internas y los circuitos de vapor de algunos modelos, así que la respuesta depende de lo que diga tu fabricante. Si el manual no lo autoriza, quédate con la función de autolimpieza o con los cartuchos antical propios del aparato; el vinagre sí puede usarse en cambio para limpiar la suela por fuera, con un paño humedecido y siempre con la plancha desenchufada y fría.
¿Cada cuánto hay que limpiar la plancha?
Una limpieza rápida de la suela cada mes y un ciclo de descalcificación cada pocas semanas es un buen ritmo si planchas a menudo y vives en zona de agua dura; si planchas poco, con hacerlo al empezar cada temporada basta. El mejor indicador no es el calendario sino la propia plancha: en cuanto notes que arrastra, que el vapor sale débil o que aparecen manchas en la ropa, toca sesión de mantenimiento.











